El mejor programa de asistencia social es que la gente tenga trabajo.

La mala gestión de la pandemia ha creado una crisis nefasta en términos sanitarios, económicos y a nivel empleo.
Por ello, las columnas estructurales de un Plan de Gobierno para el siguiente periodo deben ser el impulso a las inversiones, crecimiento, formalización y empleo en general, porque fundamentalmente así se darán las condiciones para una reactivación a altas tasas de crecimiento con mayor competitividad que redundara rápida y significativamente en mejores niveles de empleo y reducción de pobreza de manera sostenible.

Como componentes principales señalamos:

A. Plan de inversión muy agresivo de US$ 100,000MM en infraestructura usando el modelo de APP, con construcción de Gobierno a Gobierno y concesión posterior a operadores especializados.

Así se impulsaría una renovación hospitalaria, con 5 nuevos hospitales macrorregionales con capacidad de 4,500 camas, 450 camas UCI, mas 23 hospitales regionales al 20% de capacidad de los macrorregionales, una nueva red de 1,000 colegios públicos, 5 universidades macrorregionales, 10,000 kilómetros de nuevas carreteras a costos promedio no mayor de US$ 500K/km en costa y US$ 1MM/km en sierra o selva.

Del mismo modo, se debe desarrollar el agro con proyectos de irrigación en el norte, en La Libertad y Piura, integrar y solucionar el tema del agua en Ica/Huancavelica.

B. Impulso sectoriales: Dado que somos un país minero milenario, desde los más altos niveles de gobierno, de rey a paje, tenemos que impulsar la gran minería formal, Conga, Tía María, etc. y necesariamente formalizar de manera simple a los informales.

Aquí se tiene que generar un procedimiento de formalización semi automatizada en SUNAT/SUNARP/MINEM/Regiones/Municipalidades que no tenga más de 10 pasos y no cueste más del equivalente a 100 dólares en moneda nacional.

Con respecto al sector agrario, reponer por 20 años más el régimen de promoción que ha aumentado 16 veces su producción creando empleo y bienestar a millones de peruanos, con estándares sociales y ambientales que deberán ser cumplidos por todos, formales e informales que deberán formalizarse.

Incluso este régimen promocional debe ampliarse a la pesca artesanal y a la industria forestal.
Claramente hay que mejorar la infraestructura portuaria y la competitividad del Estado, que requiere una reforma integral para hacerlo más ágil, transparente y eficiente.

Finalmente, por seguridad nacional, se debe declarar intangibles las carreteras, las que quedarán al cuidado de las FFAA en zonas perimétricas de puntos álgidos dando respaldo a las FFPP/DIROES, que serán las únicas que tendrán contacto con civiles.

Con este paquete de reformas e inversión, creceremos a más de 7% anual, el empleo crecerá a dos dígitos, la educación será mucho mejor e inclusiva, habrá trabajo y certidumbre impulsando el bienestar para todos los peruanos.