Con tanta información digital hoy en día, los centros de almacenamiento de datos han crecido vertiginosamente, y con ello la contaminación del medio ambiente. Sin embargo, poco se conoce o informa que para mantenerlos operativos se utilizan generadores que utilizan aceites o gasóleo para sus motores y la tendencia es seguir construyéndolos, como sucede en Wieringermeer, una zona en el centro oeste de los Países Bajos.
Así pues a más centros de datos aumenta la necesidad de combustible y según un informe publicado por un diario local neerlandés, los expertos asumen que se almacenarían unos 10 millones de litros de diésel, en esta región, para asegurar el funcionamiento de los motores eléctricos. Incluso comparan el consumo de electricidad de los centros de datos como si fuera la demanda de la ciudad de Alkmaar, donde habitan aproximadamente unas 95 mil personas.
Como una forma de contrarrestar la contaminación del CO2 que liberan al ambiente, dichos consorcios invirtieron en parques eólicos y paneles solares para cubrir las necesidades de electricidad o energía de respaldo y bajo este argumento afirman ser los pioneros para trabajar en la neutralidad climática.
Cabe recordar que la mayoría de data centers utilizan el 100% de su capacidad durante todo el día, ello incluso el uso de generadores de reserva, que son abastecidos con diésel. Un informe de la empresa McKinsey & Cia. reveló que entre el 6-12% de la energía usada por los centros de datos se aprovecha para procesar la información, el saldo se pierde al ser utilizado para mantener encendidos los servidores.
La Autoridad Holandesa de Emisiones (NEA) informó que una gran empresa del rubro tecnológico había emitido 374,000 kilos y 452,000 kilos en el 2018 y 2019 de CO2, al igual que otras empresas hortícolas de invernaderos. Los efectos se perciben en el aire de los alrededores donde están los centros, la contaminación por el humo del diésel es evidente, además de ser los centros de datos responsable del 2.3% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Junto a ello, los expertos afirman que el sector digital es el que más energía consume y desperdicia a la vez, cerca del 90% debido a las fallas en su sellado de cables en los sistemas de aire acondicionado.
Según el especialista Iglesias (2017) reveló que mucha de la electricidad usada por los centros de datos provendría de fuentes contaminantes, por ejemplo el informe “Cuán limpia es tu nube” (How Clean is Your Cloud?) mostró que el 55% de la energía de Apple procede de centrales de carbón.
Para los países que cuentan con centros de datos es imprescindible que existan normas que minimicen sus efectos negativos, así como que los gobiernos alienten a las empresas a contar con sistemas que garanticen la certificación de los mismos y planes ambientales para no poner en riesgo la salud de las poblaciones vecinas, así como al entorno en que se ubican.

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