Es de no creerse. El régimen golpista de Vizcarra apoyará a la dictadura cubana, violadora sistemática de derechos humanos, para que ésta integre el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), que tiene por Alta Comisionada a una conspicua marxista como Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile, sobre quien pesan denuncias de corrupción y que de joven “participó en el grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, donde era conocida como comandante Claudia”, esto último según el analista político e internacionalista Gian De Biase.

Ante este escenario resuenan las palabras del destructor de Venezuela, Nicolás Maduro: “El plan va perfecto, ustedes me entienden. Todas las metas que nos hemos puesto en el Foro de Sao Paulo se han realizado. Esto es producto de la unión de los movimientos sociales revolucionarios de toda América Latina, el Caribe y el mundo”. El Foro de Sao Paulo se estableció en 1990, tras el derrumbe del Muro de Berlín en 1989, poniéndole fin a la estrategia cubana, solventada por la desaparecida Unión Soviética, de instaurar dictaduras comunistas en la región y más allá. La sofisticada inteligencia cubana, el G2, actualizó su estrategia y encontró nuevos aliados pro imperialismo cubano-comunista. Con nueva agenda en mano, Fidel Castro fue gravitante en la fundación del Foro de Sao Paulo (mudado a Grupo de Puebla, tras la elección de Bolsonaro). La estrategia forista fue tomar el poder “democráticamente”, y lo lograron en varios países gracias a los millones de petrodólares del chavismo, los cocadólares bolivianos y sobornos de empresas corruptas como la brasileña Odebrecht.

Perú avalará ante los ojos del mundo a la dictadura más longeva de la historia, al régimen especializado en infiltración, desestabilización y fertilización para implantar el comunismo hoy apodado Socialismo del Siglo XXI, o sea la misma mona masticando otro plátano. Y esto pese a que en octubre del año pasado el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), con sede en Madrid, acusó al Consejo derecho humanista de ONU de ignorar permanentemente las violaciones a los derechos humanos en la isla. El comunicado fue dirigido a la otrora Claudia (Bachelet) y no es difícil imaginarla prendiendo fuego al papel con la denuncia impresa para verlo arder como ansían los rojos arda nuestro continente, cosa que están logrando. La OCDH denunció que el gobierno cubano criminaliza, acosa y encarcela a los defensores de derechos humanos y disidentes.

Mario López, ministro de Relaciones Exteriores peruano, explicó que el aval a Cuba es un compromiso asumido en 2016 cuando la dictadura isleña respaldó la candidatura del peruano Juan José Ruda a otra Comisión. Vaya excusa para promover el avance comunista.