Ya no quepa la menor duda de que el principal objetivo del Gobierno es la convocatoria a una asamblea constituyente y que el cambio de algunos miembros del gabinete es una especie de gambito de dama ajedrecístico para adormecer o generar un dilema hamletiano en la oposición que la desaparezca como tal.

La reemplazante del radical puka en la presidencia del Consejo de Ministros ha declarado públicamente que, aunque la asamblea constituyente no es prioridad en estos momentos, no debemos temer a un cambio constitucional, de modo que con esa declaración el Ejecutivo solo está ganando tiempo para crear un escenario propicio para forzar una convocatoria dentro o fuera del marco constitucional porque muchos congresistas de Perú Libre y funcionarios del régimen han declarado que las asambleas constituyentes nacen por impulso del pueblo y no a través de normas producidas por dictaduras.

El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela y la designación como embajador en ese país de un perseguido de la justicia, así como el nombramiento en los más altos cargos del gobierno de gente relacionada con gobiernos regionales donde tuvieron cargos mediocres y colocando nuevamente en el Gabinete a uno o dos ministros como bombas de tiempo como la señora Ortiz y el señor Barranzuela, le permiten al Gobierno continuar con su proyecto de política exterior chavista que más apunta a construir una narco región movilizando a los productores de coca para generar paros y tomas de carreteras para evitar las políticas de erradicación, mientras sube el precio de los combustibles y, por ende, el precio de la canasta familiar, porque así como vamos los precios no van a disminuir ostensiblemente, con lo cual el descontento social puede hacer más fáciles sus planes.

Generaron un dilema en la oposición respecto al tema de la cuestión de confianza a favor del Gabinete con los ministros tan cuestionados que han incluido allí a propósito, pero también a propósito mostraron una presunta rebeldía de la bancada oficialista que amenazó con no votar por la confianza en señal de protesta por una supuesta derechización del gobierno.

La oposición ha caído en el juego, porque ahora, para evitar que sigan afirmando que no hay plan de gobierno y respeto al régimen democrático, el Ejecutivo ha publicado un decreto con un planeamiento genérico que en realidad no dice ni ofrece nada concreto.

La calle comienza a moverse con paralizaciones, protestas en los corredores mineros, huelga indefinida y toma de carreteras por los productores cocaleros, la delincuencia apoderándose de las calles y la violencia social a flor de piel, son elementos infalibles para romper el equilibrio de poderes.

El profesor Castillo está fortaleciendo a Sendero en el Gobierno y afianzando su base política con el futuro Partido Magisterial.

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