Los recursos hídricos cada vez son más escasos en diversas partes del mundo. La Organización de Naciones Unidas anunció hace un tiempo que cerca de 2,100 millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable segura.

Lo bueno es que las nuevas tecnologías y la pasión por ayudar a los necesitados permiten que aparezcan nuevas herramientas que innovan la obtención de este apreciable recurso.

Existen iniciativas del PNUMA que buscan reconocer al talento de los especialistas, por ello convocaron a Jóvenes Campeones de la Tierra 2020, siendo el ganador Max Hidalgo, biólogo peruano y fundador de Yawa, proyecto que busca generar agua potable mediante una tecnología sostenible.

El proyecto ganador consiste en construir turbinas eólicas portátiles que recolectan hasta 300 litros de agua al día a partir de la humedad y la neblina atmosféricas. Parece algo sencillo y es una gran ayuda para aquellas comunidades donde no hay lluvias o sufren de sequías.

La iniciativa de los Jóvenes Campeones de la Tierra muestra cómo las ideas innovadoras, junto con acciones ambiciosas, ayudan a resolver algunos de los problemas ambientales más urgentes en diversos países. Para Hidalgo ahora falta el apoyo de convertir su proyecto en algo más masivo. Aún falta la voluntad política para apoyar estos emprendimientos, ya que uno de estos sistemas podría proporcionar agua a unos cien habitantes, afirma, siendo el costo según el inventor alrededor de 70,000 dólares.

Las cifras no dejan de decir la verdad. Un informe de las Naciones Unidas señaló que existen 844 millones de personas que no tienen acceso a una red de agua potable cercana y ello porque tienen agua contaminada o porque viven en un clima árido.

Este tipo de iniciativas permite que además de poner la creatividad para beneficio de la mayoría, se pueda cubrir una necesidad importante en la vida de los seres humanos. La segunda fase serán los recursos económicos, quienes inviertan en estos proyectos combatirán la escasez de agua, que en muchos países tiene un componente político, porque el acceso al agua es un tema político.