Columnista - Isaac Humala Nuñez

Prisión preventiva de uno o vacancia del otro

Isaac Humala Nuñez

23 ene. 2019 03:10 am
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Sus nombres: prisión preventiva de 36 meses para el expresidente Alan García o vacancia para el presidente Martín Vizcarra. Este es el contenido del drama político del Perú en estos días, semanas o meses, hasta abril.

Si el juez Carlos Sánchez Balbuena y el fiscal José Domingo Pérez fuesen diligentes, el expresidente ya estaría en prisión desde la madrugada del 3 de diciembre de 2018, día en que fugitivo en territorio uruguayo (Embajada) retornó a territorio peruano, expulsado porque no era perseguido político sino reo con arraigo de 18 meses.

Ni el presidente del Poder Judicial, ni los fiscales de la Nación, tanto el renunciado Pedro  Chávarry como la actual Zoraida Ávalos, llamaron la atención al juez y al fiscal del caso.

Resulta evidente que el propósito es que la sanción por corrupción se limite a los expresidentes Toledo y Ollanta; y facilitarles a Keiko anular su detención preventiva y a Alan García anular su proceso ya iniciado.

También el presidente Vizcarra, al no conminar una actuación diligente, es partícipe. Debió y debe exigir la detención preventiva; pues, además de ser Presidente, es jefe de Estado y personifica a la Nación.

En realidad, es evidente el consenso de los poderes nacionales y supranacionales que lo de Odebrecht quede limitado. Toledo ya afincado en su segunda patria Estados Unidos, el comandante EP (r) Ollanta Humala sería la megapiñata. Al efecto, se programa su juicio público a partir de abril por los supuestos: millones de dinero de Venezuela y Brasil, coimas, lavado de activos y lo espeluznante ¡Madre Mía!: circo para la población, un gran negocio para la prensa y maltrato al Ejército.

A abril, Keiko ya en su hogar, Alan García como ejemplo de heroísmo por evitar su encarcelamiento con “su” verdad que no robó un sol y nunca mintió. Fundamento para su presidencia en el 2021.

Todo esto es quimera, pues las principales decisiones nacionales se resuelven en las calles. Chávarry no fue derribado por Vizcarra  sino por las masas.

Si el Presidente no encarcela a Alan, será vacado, por “incapaz y rapaz” como le increpó el congresista Víctor A. García Belaunde.

Desde enero de 2019, las grandes decisiones de la nación tienen que tomarse teniendo en cuenta la posición de gobernadores como Mesías Guevara, Walter Aduviri, Zenón Cuevas, Elmer Cáceres, respectivamente de Cajamarca, Puno, Moquegua y Arequipa.

El presidente Vizcarra, previsor, ya se reunió con Aduviri y Cuevas, a solas y públicamente.

¿Espera tranquilamente los preparativos de su vacancia?

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