SUNAT. El nombre que muchos empresarios repiten en la oscuridad de la noche. Las pesadillas están envueltas en sus colores institucionales. Pobre de ti que tengas una controversia, se puede convertir en un juicio sin fin, cuyos intereses te comen vivo. Pero esto podría acabar.

El Tribunal Constitucional recientemente falló sobre la cobranza de intereses moratorios aplicados fuera del plazo razonable tal como pasó con la azucarera Paramonga. La resolución exige que SUNAT cambie su forma de proceder dado que demora excesivamente en resolver los procedimientos, traspasando los costos de su lentitud a los contribuyentes.

Esto no significa perdonar la deuda tributaria, sino que si el Poder Judicial falla a favor de la entidad recaudadora los intereses moratorios deberían ajustarse a lo que se esperaba que dure el juicio. Si tienes una controversia judicial que puede demorar 4 años y termina siendo 10, los intereses que debes pagar deben ser por el lapso estimado y no por el tiempo que el sistema de justicia peruano te hace padecer.

Recordemos que los intereses moratorios a tasas anuales han oscilado entre 18% y 14.4%. Si esto perjudica a cualquier contribuyente, imaginen lo que puede significar a para los pequeños empresarios o personas naturales. Así el TC deja en claro que los contribuyentes no pueden ser perjudicados económicamente si la administradora de impuestos es ineficiente.

Acabar con este abuso permite que miles de contribuyentes no sufran un vía crucis, observando cómo se acumulan multas e intereses, distorsionando por completo la magnitud de la deuda tributaria.

¿Se abre la puerta para el perro muerto? No. Reclamar a la SUNAT representa un riesgo costosísimo, en donde muchas veces las multas e intereses terminan explicando más del 70% de las deudas, pero también es un tema de justicia. Ojo. La deuda tributaria inicial se deberá pagar.

Si alguna duda existía, se desvanece al observar la respuesta del Tribuno Eloy Espinosa-Saldaña a El Foco, web que investiga el inminente fallo que se dará en el caso de Teléfonica, el cual seguiría la misma ruta del caso de Paramonga porque la SUNAT no rectifica camino. El tribuno indicó que “la sentencia no le regala algo a alguien, sino busca más bien llamar la atención a la actuación de una entidad como el Tribunal Fiscal, que con demoras injustificadas pueden perjudicar los derechos de todos los contribuyentes, sean estos grandes o chicos”. Cierto.

No es la primera vez que el TC dice basta tal como ha señalado Expreso en múltiples oportunidades. Anteriormente se dieron dos fallos similares, llamados casos Emilia Medina de Baca e Icatom (persona natural y pyme) los cuales ratifican el criterio de que no pueden ser perjudicados con intereses moratorios (que ha llegado a ser hasta 11 veces la inflación) cuando el Estado se demora más allá de un plazo razonable en resolver sus casos. ¿Aprenderá alguna vez la SUNAT o necesita más fallos?

Cristina Luna