Jorge Alania Vera

Jorge Alania Vera

EPÍGRAFE PARA UNA NOTICIA

Acerca de Jorge Alania Vera:





Como una higuera en un campo de Chipre

El soldado turco Ahmet Hergune –según informa el diario The Mirror–  fue uno de los tantos muertos del conflicto entre grecochipriotas y turcochipriotas de 1974. Miembro de la Organización de Resistencia Turca, nada se sabía de él desde el 10 de junio de ese mismo año. Tras el fragor de uno de esos combates sin tregua ni misericordia ninguna, su cuerpo, junto con el de varios compatriotas suyos también abatidos, fue escondido en una cueva que luego fue dinamitada. Cuarenta y cuatro años después, una comisión que busca a los miles de desaparecidos en esa guerra ha hecho un inaudito hallazgo y encontrado los restos del soldado Hergune.

Una higuera robusta y extraña en esos parajes, llamó la atención de los investigadores, quienes excavando para encontrar su raíz se toparon con unos huesos humanos que delataron el siniestro e insólito descubrimiento: la higuera había crecido sobre los restos del soldado Hergune. Éste, en las horas previas a su muerte, había comido un higo, cuya semilla, alimentada por una hilacha de luz que ingresaba a la cueva, creció teniendo como almácigo el estómago del combatiente. Pruebas diversas, entre ellas la de ADN, confirmaron la identidad de Hergune y el origen inverosímil de la higuera.

Uno de los más bellos libros del gran poeta peruano Antonio Cisneros, fallecido no hace mucho de un cáncer de pulmón, se titula sugestivamente y en alusión a su soledad y a la de la poesía: Como higuera en un campo de golf. El extraño campo de Hergune no estaba en ningún lugar insólito de Londres, sino en algún pedregal de Chipre y su solitaria higuera en medio de su estómago. Lo fulminó la metralla y luego la dinamita y luego el olvido y todo se perdió menos una semilla que germinó más tarde alimentada con la luz que él hubiera querido seguro ver en el instante de la muerte.

La higuera de Chipre no es una fantasía sino una increíble realidad (aunque todos sabemos que la realidad es siempre más increíble que la fantasía). Es un canto a la vida. Un himno al futuro. “Toda pasa y todo queda”, como escribió Machado. “La muerte no está extinguiendo la luz; solo está apagando la lámpara porque ha llegado el amanecer”, se lee en uno de los libros de Tagore. Confucio responde: “me preguntas por qué compro arroz y flores; compro arroz para vivir y flores para tener algo por qué hacerlo”. “Morir es irse y queda todo”, dijo Neruda. Todo sin duda… hasta una higuera en un desolado campo de Chipre.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Odebrecht: fiscales apañan amnesia sobre coimas

Odebrecht: fiscales apañan amnesia sobre coimas