Columnista - Jorge Alania Vera

Parapanamericanos: en cuerpo y alma

Jorge Alania Vera

21 ago. 2019 02:00 am
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Los he visto correr, nadar, levantar pesas, encestar una canasta, meter gol, aproximar la bocha, correr en bicicleta, bregar en el judo o en el taekwondo, lanzarse en el rugby, hacer un revés en el tenis o un mate desde el suelo en el vóley. Estaban compitiendo contra un rival con todos los recursos de su cuerpo, pero, sobre todo, estaban luchando contra una limitación convertida por ellos en alimento del alma, en oportunidad de desarrollo integral, en ejemplo, en vida.

Cada uno tiene una increíble historia de adversidad y superación, pero también de estoicismo, de serenidad, de mesura como para entender que todo pasa por algo siempre en la existencia. Y entonces corren raudos, hacen circular sus sillas en la cancha con destreza singular, meten gol entre sonidos orientadores de campanillas, nadan asombrosamente y uno se pregunta cómo, alzan una pesa que seguro no es nada comparada con todas las que han tenido que levantar para estar allí en la pista, en el podio, en los ojos nublados de muchos espectadores… Este próximo viernes 23 se inauguran los juegos parapanamericanos de Lima 2019. Serán, sin duda y como los panamericanos, una gran fiesta y un vitral único para exhibir a Lima y al deporte como escuela de formación humana en un país necesitado más que nunca de cruzadas salvadoras. Más estos juegos serán algo más: una muestra de la más genuina inclusión social, aquella que cambia los espacios y los tiempos de las ciudades y los países para hacerlos más justos y vivideros. Lima y el Perú, después de estos días, no podrán ignorar más a los tres millones de personas con discapacidad que tiene el país, 57% de las cuales son mujeres.

El espacio de las ciudades deberá ir volviéndose inclusivo y los tiempos de las vidas de los peruanos deberán ser objeto central de políticas públicas que tengan esa característica esencial. Ojalá así sea porque así debe ser para estar verdaderamente en trance de progreso. Desde este viernes 23 y hasta el 1 de setiembre llenemos los estadios para ver estas competencias ejemplares. Llevemos a nuestros hijos a las canchas y las pistas para que aprendan cómo se convierte una adversidad en oportunidad, cómo el deporte hace mejores y más sanas a las personas, cómo debe ser una ciudad con inclusión social. Los parapanamericanos de Lima 2019 reunirán a 1,890 paradeportistas.

Nuestra delegación tiene 139 integrantes que participarán en 16 disciplinas, siendo vóley sentado y básquet en silla de ruedas las que tienen el mayor número, con 24 competidores cada una, 12 en damas y otros 12 en varones. La maratonista que en su niñez fue pastorcita de ovejas en las sierras altoandinas y la parataekwondista que se coronó campeona mundial de su especialidad en el 2017, son lo mejor que tiene este país en trance de relanzamiento deportivo después de décadas de frustraciones y postergaciones. La primera, Gladys Tejeda, portó la bandera en el desfile de los panamericanos y dos días después se llevó la medalla de oro. La segunda, Angélica Espinoza, hará lo mismo pasado mañana al frente de nuestros paraatletas y unos días después luchará por su presea de oro. Ya la vida le dio una y la tiene colgada en el alma. La otra se la pondremos nosotros con la promesa de seguir batallando por un país con equidad y accesibilidad para todos.

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