Jose Cevasco

Jose Cevasco

DECODIFICADOR POLÍTICO

Acerca de Jose Cevasco:





Judo vs. karate

En una de las diversas charlas que tuve la suerte de compartir, fuera y dentro del Congreso, con José Barba, me dijo: “en política no se usa el karate sino el judo”, y con el tiempo entendí que la mejor manera de enfrentar al adversario y ganarle es usando su fuerza contra él mismo. Hoy uno de los grandes enemigos que, no solo es exclusividad de la clase política sino de toda la sociedad, se llama corrupción. Justamente las reglas se crean para establecer un orden y con ellas sanciones, ya que, por su propia naturaleza, el hombre usa su libre albedrío,para encontrar caminos más cortos y con ello lograr sus propósitos. La corrupción no solo es económica, la es también social, amical, conyugal, familiar, escolar, etc… es decir, está en todo tipo de actividad que realiza el ser humano. No olvidemos que el propio cuerpo humano genera corrupción; los gases que emitimos, el mal olor que generamos al excretar, el sudor, la caspa, el mal olor de nuestras axilas, etc…, son signos de corrupción que generamos por causas naturales. Por esa razón, la industria que mueve más dinero en el mundo, inclusive más que el
narcotráfico, es la industria que está destinada a reducir la pestilencia del hombre; el shampoo, el jabón, el papel higiénico, la pasta dental y el desodorante, los perfumes, entre otros, están hechos para reducir el mal olor y la descomposición que genera nuestro cuerpo. Ni el agua se salva, consumimos agua potable pero no pura, lo que hacemos al comprar una botella con agua, es consumir agua con niveles de impureza, lo importante es que ese nivel de impureza pueda ser resistido por nuestro cuerpo. En esa lógica, ¿las sociedades son puras o potables? Pues no hay sociedades puras, lo que hay son sociedades potables, es decir con niveles de corrupción, y lo que hacen las normas es tratar de reducir los niveles de corrupción, pero jamás esta podrá ser eliminada al cien por ciento. Los funcionarios públicos manejan miles de millones de soles para obras, la ley sanciona las sobrevaloraciones con la cárcel, pues bien ¿y si usamos el judo en lugar del karate? ¿Qué pasaría si premiamos a los funcionarios públicos que ahorran al Estado en las obras públicas? El premio económico pagaría impuestos, sería transparente y creo que sería lo mejor para enfrentar este tipo de corrupción.





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