La crisis generada por el golpe institucional a la Policía Nacional del Perú (PNP) no ha sido solucionado hasta la fecha, el gobierno no da marcha atrás y el último de los 3 Mministros del Interior, que ya tiene el encargado del Despacho Presidencial, sólo está de fachada. José Élice puede dormir plácidamente durante un conferencia de prensa presidencial, pero no solucionar nada. Tampoco hace el esfuerzo, pues al asumir el cargo dijo que tenía que revisar todo lo que sucedió con la PNP para sentar su posición, pasan los días y nada, no termina de ponerse al día mientras la crisis crece. Deberíamos ser claros en decir que su presencia en el Ministerio del Interior no pasará de ser un títere de quienes desde la sombran toman por asalto esta institución.

Coparla en familia, saquearla y someterla son las verdaderas razones de cada golpe y la campaña de demolición, los morados lo necesitan así para perpetuarse en el poder. Francisco Sagasti como presidente del Congreso y encargado del Despacho Presidencial, no está cumpliendo con el encargo de garantizar unas elecciones limpias, por el contrario, está usando esta etapa de transición para allanar el camino a su partido, incumpliendo el deber de ser neutral.

Así las cosas, el resto de partidos creen que mantenerse en silencio e indiferentes frente al golpe institucional a la Policía Nacional están garantizándose mayores y mejores ventajas; en este punto, se equivocan, esperemos que despierten y levanten la bandera de la lucha por una verdadera democracia que hoy late en una mínima intensidad.