Juan Carlos Ruiz Rivas

Acerca de Juan Carlos Ruiz Rivas:



¿El fin del fujimorismo?

Cometen un error quienes quieren desaparecer al fujimorismo, o lo que éste representa como movimiento en el imaginario político nacional. Sea a través de una desaparición forzosa de sus principales líderes por la vía judicial (léase la familia Fujimori), o negando el significado que sus 10 años de gobierno tuvieron para el país. O quienes creen que el mantener una guerra santa -vía el poder mediático- desaparecerá en automático del pensamiento conservador lo que hoy aporta Fuerza Popular.

Cometen un error quienes quieren ganarle al fujimorismo fuera del escenario electoral, que es donde debemos ganarle la batalla quienes defendemos un pensamiento liberal y competitivo, frente a propuestas conservadoras y alejadas de la nueva realidad social. Esa negación del presente es, precisamente, lo que sostiene una declaración como la de su número 1 en la lista congresal, Martha Chávez, cuando propone combatir el Pensamiento Vizcarra, como si existiera éste como una derivación del chavismo latinoamericano. ¿Del Pensamiento Gonzalo al Pensamiento Vizcarra? Sin duda, necesitamos un poco más de profundidad a la hora de redactar narrativas contemporáneas.

No hace falta tener dos dedos de frente para percatarnos que detrás de Vizcarra no existe ningún pensamiento político. Lo que existe es una lógica de sobrevivencia popular que se impuso en las grandes lides políticas y gubernamentales, aprovechando la caída en desgracia de partidocracias y tecnocracias elitistas, que no supieron leer la evolución de nuestra vida cotidiana.

Elites en desgracia que no entendieron jamás lo del Desborde Popular, ni la Migración de las regiones a las grandes ciudades, ni las tres generaciones de migrantes que explican el apogeo del mundo “ilegal” (me perdonarán, pero me resisto a llamarlo informal), ni la ola descentralista, ni los liderazgos regionales, ni las alianzas poco santas que algunos de estos liderazgos tienen hoy claramente establecidas con poderes fácticos oscuros del mundo ilegal organizado, ese que hoy vemos retratado en “bandas criminales” o “mafias de narcotraficantes”.

De alguna manera, el fujimorismo derrotado con la disolución del último Congreso representa a una parte de este grupo de “ilegales” camuflados, que aspiran a controlar mayor poder y riqueza, sin respetar –necesariamente– las reglas de juego impuestas por la élite que nos gobernó los últimos 25 años.
Pero lo que no podemos hacer es negar a quienes ellos representan, porque existe un grupo de peruanos que quiere cambiar las antiguas reglas de juego y esa sintonía les da un poco de respaldo popular. No es cierto que desaparezcan porque le impedimos postular y competir por un voto a Fuerza Popular. ¡Nada más alejado de la realidad!

Al fujimorismo hay que vencerlo en la cancha de los votos y en la cancha de las ideas. Algo no muy difícil de hacer cuando, al frente de sus postulantes, tenemos a quien nos propone volver al pasado, en vez de repensar el futuro.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Más de S/ 5 mllns. por ampliación innecesaria

Más de S/ 5 mllns. por ampliación innecesaria