Juan Carlos Ruiz Rivas

Acerca de Juan Carlos Ruiz Rivas:





El síndrome “Dos Caras” de la minería peruana

¿Qué pasaría si el Ministerio de Energía y Minas autoriza la explotación de un yacimiento de oro debajo del Golf Los Incas, ubicado en el mismísimo corazón del distrito limeño de San Isidro?
Si la afortunada minera intentara siquiera cavar el terreno sin licencia social, recibiría una serie de denuncias penales, civiles y mediáticas que la arrinconarían, al punto de verse obligada a negociar con vecinos de San Isidro y otros distritos (su zona de influencia) y convertirlos, en la práctica, en socios del próspero negocio.

Si esto ocurre en una zona rural, donde los vecinos no tienen ni poder ni influencia en los medios de prensa, ignoran -en su gran mayoría- de negocios e inversiones, apenas tienen servicios públicos deficientes o no los tienen, y sus apellidos no son compuestos ni provienen de una vieja aristocracia; considerarlos potenciales socios no está en la receta de quienes hoy lideran la minería peruana. ¿Por qué?, nos preguntamos. ¿Acaso nuestros mineros sufren del síndrome de “Dos Caras”?

Nos encontramos en Perumin 2019. Y como todos los años se realiza en Arequipa, esa ciudad emblemática del Sur peruano, donde activistas antimineros (sin ser mayoría) lograron que un gobierno diga: ¡Tía María NO VA!, por tercera vez.

Perumin 2019 debiera convertirse en una oportunidad para que los mineros cambien de chip y discurso. Lamentablemente, sus estrategias de responsabilidad social no superan aún el límite entre caridad y asociatividad, a pesar de avances importantes.

El reto más importante, sin embargo, es que los nuevos mineros, esos que hoy se llaman innovadores y modernos, incluyan en el círculo virtuoso del negocio a la mayor cantidad de sus vecinos. Incluirlos significa ir más allá de los programas de capacitación y emprendimiento. Significa convertirlos en socios mineros. No “estratégicos”, sino en socios de verdad.

La minería peruana no articula –hasta hoy- una narrativa convincente al respecto. La respuesta NO se encuentra, obviamente, en invertir grandes sumas de dinero en un shock de mensajes publicitarios, como “idiotamente” cree Southern Perú que logrará autorizar el proyecto Tía María. El camino es otro, uno más complejo y societario. Uno que incluya, no que los mantenga a raya. Esperamos, sinceramente, ver esta nueva mentalidad minera en los pasillos de la 34 edición de Perumin 2019.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Toledo fue trasladado a cárcel en condado de San Mateo

Toledo fue trasladado a cárcel en condado de San Mateo