Columnista - Juan Carlos Ruiz Rivas

Lima 2019: Lecciones aprendidas

Juan Carlos Ruiz Rivas

13 ago. 2019 02:30 am
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¿Cómo no estar orgulloso de un país que es capaz de organizar los mejores Juegos Panamericanos de la historia? Un país que tiene la mejor hinchada del mundo. Un país donde “jugamos todos” si nos lo proponemos. Un país que muestra con éxito su multiculturalidad a través de danzas vivas. ¿Cómo no quererte Perú?

Los Juegos Panamericanos para los peruanos —como bien dijo Carlos Neuhaus— son mucho más que un evento, mucho más que un mes de competencias. Son S/ 4,200 millones invertidos en poner al Perú en los ojos del mundo.

Más allá de quienes creyeron o no en alcanzar la meta, lo cierto es que se logró administrando estos fondos con inteligencia. Se vio reflejado en los grandiosos espectáculos de inauguración y clausura, en la implementación icónica de la Villa Panamericana, en su espectacular comedor con sello de gastronomía peruana y en la organización ininterrumpida de los eventos deportivos.

Lecciones aprendidas hay muchas. Hoy sabemos que somos capaces de recibir a 15 mil personas de todo el continente en simultáneo y organizar sus alojamientos, alimentación, traslados y competencias sin problema. Hoy sabemos que somos capaces de movilizar a miles de voluntarios y darles a nuestros visitantes un buen trato, sorprendiéndolos como buenos anfitriones que somos, y que hoy todo el mundo reconoce. Hoy sabemos que, cuando nos lo proponemos, somos capaces de mover cielo y tierra con tal de dejar el nombre del Perú en lo más alto.

Hoy toca poner en práctica lo aprendido en otros ámbitos. Debemos hacerlo también en transformar la Salud, Educación y Seguridad Ciudadana para los peruanos. ¿Qué impide que movilicemos voluntarios para iniciar una reforma integral del sistema educativo? ¿Qué impide que puedan brindar servicios de salud básica en las regiones más alejadas del país? ¿Qué impide que puedan ser parte de un sistema de inteligencia social frente a la delincuencia?

Si algo sabemos los peruanos es que la adversidad NO es un problema. ¿Por qué no podemos reconstruir el Norte, por dios? ¿Por qué no podemos ganarle la batalla al feminicidio? Es cuestión de decisión. De organizarnos y punto. Y financiar con inteligencia a estos grupos de peruanos que tienen la camiseta bien puesta y están comprometidos realmente con el país. Solo hace falta un poquito de gerencia. ¿Será mucho pedir?

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