Todos conocemos el real significado de las iniciales del presente artículo. Este 3 de junio la suerte probablemente está echada. ¿Será K o C? Las urnas lo dirán, si bien algunos sostienen que, en ciertos casos, el voto se decide en la cola. Y frente a esa incógnita volvemos a preguntarnos, ¿cuál habrá sido el efecto real del debate entre los candidatos, se habrá alterado el orden alfabético para que la K supere a la C? Más allá de mis deseos personales debemos analizar los siguientes factores:
Primero.- Según las principales fuentes periodísticas el debate fue visto por 3 millones de personas, la inmensa mayoría votantes el 6 de junio, que habrán confirmado o en menor medida modificado su preferencia inicial.
Segundo.- Ambos contendores estuvieron bien, K mucho más articulada y quien formuló la mayor cantidad de propuestas concretas, pero C manejó hábilmente la técnica de fustigar las carencias agravadas por la pandemia, sin decir cómo las resolverá. K apeló a la esperanza de un gobierno mejor que el actual, C apeló al descontento. En el balance K evidenció estar mucho mejor preparada que C para ser presidenta.
Tercero.- K prácticamente no cometió errores, contestó bien las preguntas dirigiéndose cordialmente a quien las había formulado. C no lo hizo. En el desarrollo de sus propuestas, al margen de que algunas impliquen un inmenso costo presupuestal, K estuvo coherente. C no le preguntó si había calculado el costo del Bono Oxígeno de S/ 10,000 pagadero a la familia de cada persona fallecida por la pandemia calculando un mínimo de 60,000 personas muertas. En otras palabras 600 millones de soles, que podría duplicarse si los muertos son 120,000. Nuevamente C no lo hizo.
Cuarto.- El debate estuvo inclinado a favor de la participación de los jóvenes, razonable porque la juventud representa el futuro. Sin embargo los viejos también votan y se esforzarán en hacerlo el 6 de junio. Creo que los votantes de la tercera o cuarta edad se inclinarán por K en todos los sectores de la sociedad, solo por prudencia o temor.
Quinto.- C cometió no menos de siete errores graves que la prensa y las redes resaltaron. K no cometió ninguno. Algunos tuvieron un carácter machista cuando dijo que los hombres paran la olla, manifiestamente falso por el abandono del hogar que muchos cometen. K resaltó esa inconsistencia apelando al voto femenino en toda la sociedad.
Sexto.- K tiene que superar el rechazo a su padre, C la certeza frente a una izquierda lista para quedarse eternamente con fraude si fuere necesario. Escoja usted, ¿cuál es el mal menor o el bien mayor? En esa disyuntiva voto por K y la democracia en el Perú sin pretender neutralidad por respeto a usted, amable lector.

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter Instagram.