La comisión del Congreso para la reforma de pensiones ha propuesto el Sistema Integrado Previsional cuya gestión encargará a un nuevo Organismo Público de Pensiones (OPP). En este sistema de cuentas individuales, que tendrá una pensión mínima, el Estado aportará un capital semilla a cada peruano desde su nacimiento y contará con un fondo dividido en dos: uno con riesgo compartido y otro con riesgo individual.
La OPP para administrar el fondo de riesgo compartido, emulará al Fondo Consolidado de Reservas (FCR), y para el fondo con riesgo individual, promoverá la competencia mediante subasta entre varios gestores de inversiones: AFP, bancos, fondos, seguros, etc. La misión de la OCDE, liderada por el español Pablo Antolín, recomendó que del 10% del descuento de la remuneración, 7% vaya a la AFP y 3% a la ONP, y que paulatinamente se incremente el aporte de 10% a 14%.
Javier Olivera, asesor del Congreso, señala que “el fondo colectivo busca crear una especie de seguro para los afiliados, que podrían tener pocas cotizaciones o ingresos volátiles o bajos, dada la alta transición entre trabajos formales e informales…….”.
Según la SBS, las AFP cuentan con 7.7 millones de afiliados, pero el número de cotizantes se ha reducido a 2.5 millones (menos del 20% de la PEA) y el valor del fondo alcanza los S/ 154,307 millones, lo que evidencia una pérdida desde febrero de S/ 31,000 millones, entre los retiros autorizados por la pandemia y la pérdida de rentabilidad.
La pensión en una AFP se sitúa “entre 15% y 20% del salario final en un escenario más realista” (Estudio de las pensiones en Perú de la OCDE); asimismo, la pensión promedio de jubilación es de S/ 1,103, lo que corresponde a un fondo individual que puede variar entre S/ 192,000 y S/ 275,000, según Aldo Ferrini de AFP Integra (27/7/18).
Otra manera de verlo es con los que se vienen jubilando a los 65 años en el año 2020, que a la edad de 38 años se afiliaron a una AFP desde su creación en junio de 1993, llevando como pan bajo el brazo un Bono de Reconocimiento (BdR) -que tenía un tope de S/ 60,000 (por aportes al Seguro Social) que al actualizarse a la jubilación se multiplica por cuatro.
Estos nuevos jubilados, a lo largo de los últimos 27 años de su vida laboral, les descontaron para las AFP mensualmente un monto equivalente a 46 sueldos, en aporte y comisiones. Sin embargo, si fallecen a la edad que estima el INEI como esperanza de vida, la suma de sus pensiones percibidas hasta el final de sus días en el mejor de los casos ascenderá a 28 sueldos (y en el peor 21 sueldos). Una estafa.
Ciao “rentabilidad”, ciao BdR, ciao, ciao, ciao.