Con la tenue esperanza de que los partidos y movimientos políticos vayan construyendo propuestas –de cara a las elecciones del bicentenario- para superar los problemas más álgidos de nuestra población, comparto la data de la última Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2019 del INEI, relacionada a la brecha de los servicios de agua potable y alcantarillado, la cual incide directamente en la mayor tasa de mortalidad, morbilidad, desnutrición, analfabetismo y exclusión social, especialmente de los más vulnerables.
El 10.2% de la población del país (3 millones 322 mil) carece de agua por red pública en su hogar y consume agua no segura proveniente de ríos, manantiales, puquios, agua de lluvia, o de camiones cisterna.
El 17.1% (5 millones 587 mil) no evacúa en un inodoro conectado a una red de alcantarillado, y elimina sus excretas mediante pozo negro o ciego, río, acequia, canal, campo abierto o al aire libre.
El 18.4% de los pobres en el Perú consume agua no segura proveniente de manantiales, ríos, agua de lluvia o compran de un camión cisterna. El 32.8% de los pobres elimina sus excretas en condiciones insalubres ya que lo realiza a campo abierto o al aire libre o mediante una acequia o pozo negro.
Según departamentos o regiones, los de la selva peruana son los que presentan mayor déficit en el acceso a agua segura y a una red de alcantarillado; así en Loreto el 46.9% de su población no accede al agua por red pública y el 48.4% elimina las excretas de manera insalubre. En Ucayali, el 26.2% no tiene agua por red pública y el 57.4% elimina las excretas mediante pozo negro, río, acequia o al aire libre o campo abierto. En Madre de Dios el 47.4%, en Huánuco el 38.2% y en San Martín el 31.1% de su población elimina las excretas de manera insalubre.
Entre los departamentos o regiones andinas, Puno y Pasco presentan los mayores déficits de acceso a agua por red pública, 27.0% y 23.9%, respectivamente. Asimismo, eliminan las excretas por pozo negro, río, acequia o al aire libre o campo abierto, el 26.3% y el 30.1% de su población, respectivamente.
La gestión de la prestación de los servicios de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales supone la dotación oportuna de agua segura disponible en el hogar, así como inodoros donde los excrementos se evacuen a una red pública sin poner en riesgo la salud de las familias, para posteriormente tratarlos con la finalidad de no contribuir a la contaminación de otros cuerpos de agua y al ambiente. ¿Qué proponen los partidos y movimientos políticos para que los más de 3.3 millones de peruanos tomen por fin agua segura y más de 5.5 millones puedan contar con acceso a un sistema digno de alcantarillado, eliminando los focos de infección en sus hogares?, o, ¿continuarán lavándose las manos con la misma indiferencia mostrada hasta en tiempos de pandemia?