En el Perú se reconoce que la Agricultura viene creciendo con un ritmo extraordinario, su exportación al 2020 era 786 millones, hoy lo hace en más de 7,000 millones de dólares y toma el 11.6% del PBI y genera muchos puestos de trabajo (acercándose al millón).

Los productos que más han contribuido en esta competitiva e importante actividad son las uvas, paltas, el mango, arándanos, plátanos etc., pero en contramano las importaciones de productos derivados de la agricultura se han elevado también considerablemente, entre ellos el trigo, maíz, aceite, soya, etc., ocasionando que las importaciones lleguen a 5,560 millones, causando que la brecha entre ambos esté en 1,440 millones de dólares a favor de las exportaciones.

Como se aprecia, la “brecha” está ligeramente a favor de las exportaciones, pero para lograr que siempre esté ampliándose, es necesario apoyar las exportaciones agrícolas y hacer seguimiento a las importaciones que fácilmente pueden incrementarse, dado que en el Perú es difícil producir volúmenes altos de trigo, maíz o soya.

Para lograr que la brecha se incremente, es imprescindible desarrollar los proyectos agrícolas detenidos: Chavimochic en Trujillo, Majes en Arequipa, Alto Piura (Río Huancabamba), Puyango en Tumbes, las Pampas de Concón y Topará en Ica.

En la selva también hay que ampliar la frontera agrícola, preservando el medio ambiente. Malasia supera los 5 millones de hectáreas de sembríos de palma y su aceite es el que más se consume en el mercado mundial. En el Perú sólo se siembran 75 mil hectáreas de palma, lograr permisos de siembra de este cultivo es complicado, pero hay que apoyarlo y erradicar la depredación de la madera.

Sobre la sierra, su producto tradicional es la papa oriunda del Perú, cultivándose 2,850 diferentes variedades. En Huánuco se cultiva la papa “Tumbay” que es considerada la mejor papa del mundo.

El área empleada para la siembra de papa llega al 20% del total agrícola y su producción normal es de 4 a 5 millones de TM, superando esta cifra el Estado, las subsidia. Otro inconveniente es la importación de la papa pelada y cortada que llega aproximadamente a 40 mil TM con un valor de 32 millones de dólares, que por su magnitud sería interesante industrializarla localmente, logrando evitar su importación.

Ejecutar todos estos proyectos demandarán una fuerte inversión. Complementándose con un necesario apoyo e incentivación a las Empresas Privadas, lográndose así defender y ampliar la brecha en favor de la actividad agrícola en general.

Es conocido que las exportaciones producen más beneficios económicos que las importaciones, entre otros está la mayor generación de puestos de trabajo, el fortalecimiento de nuestra moneda, además se logra mantener una economía sin que se produzcan las negativas y exageradas devaluaciones monetarias que empobrecen más a los ya pobres.

Finalmente, a la agricultura hay que seguir apoyándola, habilitando más áreas de cultivo e igualmente es conveniente industrializar las papas procesadas, evitando su importación y a futuro lograr su exportación.