¿Para qué? El poder como un fin en sí mismo consolida la tiranía. No se requiere ser gran académico ni menos avezado politólogo para apreciar los efectos perversos del poder en el corto, mediano y largo plazo cuando se ejerce absolutamente.  Hoy enfrentamos un mensaje de poder destinado al aplastamiento de la libertad, para que un solo partido domine al Perú eternamente. ¿Cuál es el programa expuesto por el candidato Pedro Castillo con el auspicio de su mentor  Vladimir Cerrón? Confiscar todas las actividades económicas ejercidas por los entes privados en todos los niveles, desde el más grande hasta el más pequeño. Cuando se anula la libertad económica y se empobrece al empresariado en todas las escalas de la sociedad, estrangulamos al Perú y agravamos la crisis que sufrimos desde la aparición de la pandemia.

Para percibir esa realidad basta mirar a la monarquía comunista de Corea del Norte que a través de la dinastía entronizada por Kil Il-Sung, luego su hijo Kim Jong -Il y después su nieto Kim Jong-Un domina la mitad de ese país desde 1945. El país es miserable pero sus monarcas millonarios. ¿Y Cuba esclavizada por la dinastía de los hermanos Fidel y Raúl Castro desde 1959 con el pretexto de derrotar a la dictadura de Batista? La realidad es la misma excepto por un detalle. Estados Unidos está al frente y 2 millones de cubanos emigraron a Florida convirtiéndose en un poderoso factor  económico y social de la sociedad norteamericana. Raúl Castro está dejando el poder a favor del actual presidente cubano Díaz Canel, pero el régimen comunista seguirá idéntico. En 1998 Hugo Chávez engañó al pueblo venezolano instalando una dictadura criminal y hambreadora con el apoyo de los hermanos Castro, para convertir a la democracia petrolera más próspera de Latinoamérica en el primer mendigo del continente. El millón de venezolanos refugiados en el Perú atestiguan esa criminal realidad con Maduro como sucesor de Chávez.

¿Qué podemos hacer? Vivimos una democracia que nos permite crecer económicamente. Las regiones del Perú entre los años 2010 y 2020 han percibido S/76,000 millones gracias a la explotación de nuestros recursos naturales por la empresa privada. La pandemia detuvo el desarrollo. Sin embargo podemos recuperarnos, existiendo señales que si el  próximo gobierno toma las medidas correctas para vacunar a la población y garantizar la libertad económica, el Perú crecerá nuevamente. Keiko como bien mayor después de las duras lecciones aprendidas, podrá hacerlo en democracia. La dupla Castillo-Cerrón con el padrinazgo de Nicolás Maduro y Evo Morales nos hundirá en la miseria bajo el signo de la hoz y el martillo disfrazado con un lápiz rojo que pretende engañarnos.

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