El ingeniero industrial Luis Baba Nakao contaba en una exposición que hace unos años en una de estas reuniones a las que asiste les pidieron a él y otros participantes contestar una encuesta sobre si confiaban o no en distintos grupos de personas e instituciones.

“Los resultados de esta encuesta demostraron que el 7% de los empresarios asistentes no confiaban en sus familiares, 45% no confiaban en los vecinos, 55% no confiaban en los demás empresarios, 91% no confiaban en la PNP, y el 93% no confiaba en el sistema de justicia en nuestro país”, dijo.

Esto lo utilizó de ejemplo para explicar porque cuando una cooperativa genera confianza le es más fácil encontrar el financiamiento que requiere que cuando la gente percibe un riesgo aparente y no confía. Esta falta de confianza hace que el financiamiento sea más costoso.

Aplique este ejemplo en cualquier escenario, ponga usted el grupo de personas e instituciones que desee y haga el ejercicio y se dará cuenta que son pocas en las personas e instituciones que puede confiar. En general la base de cualquier proyecto tiene que ver con la confianza y eso genera valor.

Imagínese si usted confiara en sus vecinos, confiara en sus compañeros de trabajo, confiara en sus autoridades. Pues dejaría la puerta abierta, dejaría su billetera encima de su escritorio y pagaría contento sus impuestos porque sabe que se utilizarían correctamente.

Por eso es bien curioso que cuando un gabinete le toca ir a presentarse al Congreso le llamen ¨otorgar la confianza¨ y más curioso aún que la gente se extrañe cuando al gabinete no se la otorgan. Lo extraño debería ser más bien que se la otorguen si estamos hablando de la confianza en su real dimensión.

Toda la semana el ejecutivo nos ha dicho que el fondo del tema de la negación de confianza es el licenciamiento de las universidades y el congreso ha respondido que el premier no los convenció porque le dedicó más páginas a la economía que a la salud. ¿Confiamos?

La confianza es un valor, es la creencia en que una persona o grupo será capaz de actuar de manera adecuada en una determinada situación. Se gana en el tiempo a través de las acciones. Así que creo que debemos empezar por cambiar el nombre de “otorgar la confianza” a algo más realista porque sin duda aquí nadie confía en nadie. Y en el medio nos estamos quedando todos los peruanos esperando encontrar una cama UCI libre, un balón de oxígeno y un medicamento que nos salven la vida, mientras quieren hacernos creer que su discusión es más importante. Pues con toda confianza les decimos que no lo es.

@sandrostapleton