La conmoción de las reinas


La conmoción de las reinas

España vive un curioso periodo de agitación subterránea sobre la evidente falta de simpatía entre la reina suegra Sofía y su nuera la reina Leticia. Este tema que no debería extrañar mucho en cualquier familia común y silvestre, en el caso de España tiene proyecciones que podrían terminar en el fin de la monarquía y la instauración de una tercera República. ¿Me pregunto si un gesto tan poco simpático de la reina nuera de cruzarse a la reina suegra, para impedir que se tome una foto con sus princesas nietas, además de limpiar con la mano las huellas de un beso en la frente, puede originar tal reacción popular? El caso ocurrió el domingo de pascua a la salida de misa de la Catedral de Palma de Mallorca y habría pasado desapercibido ante la opinión pública, excepto que un tercero lo grabó –sin audio afortunadamente– haciéndolo circular por las redes sociales a lo largo de España y el mundo. Luego surgieron unos testigos inesperados que escucharon un áspero diálogo entre el rey suegro emérito y la reina nuera, en el cual el primero le reprochó haber tenido hijas para mantenerlas alejadas de los abuelos. Sin duda un lío de órdago en cualquier familia, que solo sería materia de chismes entre sus amigos inmediatos, excepto por el hecho de que se trata de la familia real española.

¿Qué importancia tiene en una monarquía la familia real? Es una pregunta difícil de contestar, porque en los regímenes republicanos existe una clara división entre el poder estatal y la situación familiar de quienes lo ejercen conforme a la Constitución. Aquí no hay presidentes conyugales, pero en las monarquías sean absolutas, que ya no existen excepto en algún país árabe, o en las democráticas como es el caso de España, el poder último reside en la familia real. Este poder será simbólico, porque las tareas de gobierno recaen en un primer ministro o jefe de gabinete cuya autoridad se deriva del apoyo de que goce en el Congreso. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el monarca y su familia inmediata con derecho a sucesión al trono, representan a la Nación y constituyen el símbolo del Estado. Por esa razón la armonía familiar es imprescindible a fin de dar a la opinión pública una percepción de solidez y estabilidad, hoy inexistente en España.