Se encuentra en desarrollo el proceso electoral que nos llevará al domingo 11 de abril, oportunidad en la cual el pueblo peruano expresará su voluntad a través del voto y, con ello, se decidirá la suerte de los candidatos a la presidencia de la república, al Congreso y al Parlamento Andino.

Como quiera que es la voluntad del pueblo la que orienta y decide cuál es el camino a seguir, los sistemas democráticos en muchos países han previsto una serie de instrumentos o condiciones que permiten que la ciudadanía, al emitir su voto, lo haga con criterio y responsabilidad.

En el Perú, desde hace varios años, bajo el eslogan “un voto informado”, se orienta al ciudadano para que, antes de emitir su sufragio, se informe sobre los antecedentes personales de los candidatos, así como se interese en conocer las propuestas que presentan las organizaciones políticas, contenidas en sus programas de gobierno.

La hoja de vida que cada candidato tiene que presentar consignando una serie de datos sobre sus antecedentes personales, tiene el valor de declaración jurada, de manera tal de que la información que proporcione debe ser cierta y comprobable.

Precisamente, esta información es la que debe ser conocida por el elector antes de emitir su voto, procurando que su decisión sea realmente informada y responsable.

A este respecto, si los organismos públicos que manejan información de las personas, en aquellos aspectos que pueden ser difundidos, tuvieran un sistema que permita que el común de la gente pueda acceder, de seguro el ciudadano estará mejor informado e ilustrado sobre cómo votar.

En ese sentido, y digno de ser imitado por otros órganos estatales, la Contraloría General de la República ha elaborado un sistema que, en su plataforma institucional, a través de un bloque de información, cualquier persona interesada puede verificar si algún candidato ha cumplido con presentar oportunamente sus declaraciones juradas, así como conocer si está sujeto a algún requerimiento de control.

Se destaca el accionar de esta entidad fiscalizadora, por cuanto se orienta al desarrollo de una estrategia de control gubernamental concurrente, a fin de conseguir una mejor orientación de la conducta del elector, fundada en la transparencia y la honestidad, como expectativas que la población tiene de los candidatos para las próximas elecciones generales en el Perú.

Pero, esta contribución, si así puede ser calificada, por parte del máximo ente de control que tiene a su cargo la fiscalización del buen uso y manejo del erario nacional, puede no ser utilizada por parte de los sufragantes, entonces se quedará sólo en una muy buena intención y nada más.

Para evitar que esa situación se produzca, es necesario que esta alternativa de encuentro con la información sea de conocimiento del común de las personas, de modo tal que este recurso sea usado, para mejorar la toma de una decisión política.

En el funcionamiento de un sistema democrático, es obligación del ciudadano, no sólo porque la norma así le exige, sino porque es su responsabilidad, actuar con criterio de conciencia, fundado en el conocimiento previo de las ofertas que se presentan, en un proceso eleccionario.