La jugosa ley de las frutas (y hortalizas)

La jugosa ley de las frutas (y hortalizas)

Luego de idas y venidas entre los poderes Ejecutivo y Legislativo para prorrogar la Ley de Promoción Agraria 27360, que vence el 2021, finalmente el Congreso aprobó este martes 10 un dictamen que propone su vigencia hasta el 2031.

Los beneficios de la ley vigente -régimen laboral con vacaciones de 15 días, sueldo mínimo de S/ 1,088.40 (que increíblemente también incluye dos gratificaciones y CTS), aporte de apenas 4 % a EsSalud (la tasa normal es 9 %) y una indemnización por despido arbitrario de medio sueldo mensual por cada año hasta un máximo de seis; y para la empresa, una tasa de Impuesto a la Renta (IR) de la mitad (15%)- se modificarían por: vacaciones normales de 30 días, sueldo mínimo de S/ 1,175.70; aporte a EsSalud que aumenta un cachito a 6 %, mientras la indemnización crece a 1.5 sueldos por año (máximo de 12), y que las empresas paguen la tasa normal de IR.

Los defensores (Adex, Comex y Cámara de Comercio) exigen que se prorrogue 30 años tal cual, señalando que la exportación de productos agrícolas ha pasado de US$ 644 millones (2000) a US$ 5,933 millones (2017).

Sin embargo, Eduardo Zegarra, de Grade, precisa que en este monto se agregan “productos en los que esta ley no aplica, como café, banano y cacao, que son producidos por pequeños agricultores y exportados por cooperativas y/o traders y también incluye a la leche evaporada y al azúcar”. Según Zegarra, lo exportado bajo la ley bordea el 50 %.

La CCL afirma que “se han generado 88,738 puestos de trabajo y que el ingreso promedio del sector agrario creció en 76.6 %, colocándose en S/ 1,318 mensual, superior en 128 % al ingreso del sector informal”, a lo que Zegarra acota que en realidad la reducción de pobreza en las zonas agroexportadoras no es significativa respecto a la reducción en el resto del país.

La historia económica demuestra que los beneficios y/o gollerías a la industria naciente no deberían ser permanentes, sobre todo para las grandes empresas que ya tienen mercados foráneos cautivos. La competitividad de la Costa peruana (doble cosecha anual y la calidad de sus productos) es imbatible. Los beneficios deberían permanecer desde la creación de una empresa por un plazo razonable. Caso por caso. Nada de prorrogar ad infinitum a raja tabla.