El Congreso finalmente ha colocado en agenda el proyecto de ley contra los intereses usureros de los bancos para imponer topes máximos a las tasas de los créditos.
Para el ministro de Economía Waldo Mendoza, la norma condena a los pobres a caer en las garras de los usureros porque los bancos se limitarán a prestar a los ricos y amenaza acudir al TC. Soslayando que la Ley Orgánica del BCR (art.52) le permite “excepcionalmente, fijar tasas de intereses máximos y mínimos con el propósito de regular el mercado” y qué mejor oportunidad que hacerlo en plena megarrecesión en que, a pesar de contar con una baja inflación anual (2.14%), las tasas de interés real de los créditos bordean el 100%.
El ministro parece ignorar que en Latinoamérica también se combate la usura en Colombia con un tope de 28%, Chile 50% y además en Ecuador, Argentina, Uruguay, Paraguay, etc., grupo al que se sumó este año Costa Rica, con 37.69%. Lo mismo sucede en los países desarrollados. En EEUU, cada estado coloca topes: por ejemplo, California 10%, Florida 18% y Nueva York 16%, mientras en Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, etc., se fija el máximo con base en las tasas de las últimas transacciones, así como el banco central u otro regulador lo fija en China, Japón, Bélgica, Sudáfrica, etc., mientras que en el Reino Unido lo establecen las instancias jurídicas.
Con loable ingenuidad, Mendoza recomienda a los bancos “a ceder voluntariamente, porque pueden terminar perdiendo soga y cabra” sin reparar que hace un semestre, otro iluso, Julio Velarde del BCR, pasó del verbo a la acción, creando una línea de fondos con una tasa similar al programa Reactiva Perú para aliviar la pesada deuda a tasas altas de 7.5 millones de familias, pero ante su ofrecimiento, principalmente los banqueros que controlan el 85% del mercado de créditos -BCP, Scotiabank, BBVA e Interbank- que cobran sin mayor sonrojo tasas mayores al 130%, hasta el día de hoy, se hacen los sordos.
Una leve esperanza despiertan los aguerridos marchantes de noviembre: María Isabel León (Confiep) y Elena Conterno (IPAE-Intercorp), escoltadas por Gianfranco Ferrari (BCP), Miguel Ucelli (Scotiabank), Alfredo Pérez Gubbins (Alicorp), Martín Naranjo (Asbanc) y Eduardo Morón (Apeseg), que coreaban “estamos #DePie por la generación del bicentenario, #DePie por el derecho a la protesta pacífica” ; mientras lucían su aguerrido talante en vivo y en directos por los canales de televisión, en “cadena de Teletón”, liderados por la línea editorial de Enfoca que maneja Latina de Televisión; ahora nuevamente, tienen la oportunidad de abrir sus ardientes corazones para apoyar esta ley contra la usura.
No deben olvidar que Shylock, el prestamista de “El Mercader de Venecia” de William Shakespeare, por anhelar una libra de carne de su deudor, o el doble de lo que le debía -es decir, una tasa de interés de 100%- perdió todas sus riquezas.