La lucha del agua en el planeta

La lucha del agua en el planeta

A fines de agosto, investigadores australianos dieron la voz de alarma, al publicar en una revista científica un artículo en el que destacaban que las actividades de los sectores agricultura o minería agravan el problema de la escasez de agua, elemento cuya importancia en esta pandemia del Covid-19 juega un rol preponderante en la salud de los humanos y en el bien común.

Uno de los expertos Adam Loch, de la Universidad de Adelaida (Australia), explicó que el uso de agua tiene vacíos jurídicos en cuanto a su propiedad y valor, por ello su explotación por otros actores, que evitan los procesos legales, estarían utilizándola sin pagar su costo, por lo cual Loch dijo a una cadena internacional que es un robo y que va del 30% y 50% del recurso. Y que el 70% de este recurso sería destinado a la agricultura. Con estos argumentos Loch afirmó que el agua es desviada a negocios del sector agro y no dada a las poblaciones.

Dio como ejemplo lo que sucede en la región andina, compartida por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, donde no existe un control adecuado del consumo de los sistemas de riego y que esta zona, tiene cultivos de gran demanda en el mundo, como la quinua que requiere un alto uso de agua y que podría provenir de fuentes no permitidas como humedales o bofedales, que son áreas protegidas.

Otro de los expertos, Connor dijo que el concepto del “robo de agua” se puede utilizar, pero es necesario considerar las pérdidas del recurso, cuando por ejemplo el agua es desviada a través de canales artificiales o tuberías.

Estas declaraciones hacen pensar sobre lo que viven cientos de familias que no cuentan con agua en sus casas. Con el Covid-19 el agua es un elemento fundamental para prevenir la pandemia. Junto a ello la falta de servicios sanitarios y potables, hace más difícil la situación de los peruanos.

El investigador recordó que del total, apenas el 10% del agua se destina para uso doméstico y aunque allí en los hogares el uso del agua no genera productividad, permite un beneficio social al que todos los habitantes tenemos derecho, como es la salud.

El valor y uso sostenible del agua debe ser comprendido y empujar a todos los habitantes y gobiernos a realizar compromisos reales y generar sanciones a quienes la utilizan sin derecho. La gestión y supervisión del agua en el Perú es una tarea pendiente que requiere compromiso y metas claras.