En un artículo del empresario minero Roque Benavides, él manifiesta que no podemos vivir a espaldas de las áreas rurales del Perú, de la misma manera que no podemos vivir a espaldas del resto del mundo. Muy cierto. Y luego agrega que en estos momentos nuestro principal producto de exportación es el cobre “que se ha convertido en el metal del medio ambiente”. Otra frase muy interesante e igualmente cierta. En 1985 la producción peruana de cobre era del orden de 250,000 toneladas, en el 2021 probablemente supere las dos millones de toneladas, un incremento del 800%. El Perú es el segundo productor mundial de cobre y de llevarse a cabo ciertos proyectos alcanzaríamos a Chile.
Este incremento productivo significa más de lo que parece a primera vista. Si el cobre desplaza al petróleo en los próximos 15 años por razones del cambio climático, tendremos una enorme palanca para el desarrollo del Perú. Sin embargo para aprovecharla debemos producir más, pero si la producción se estanca o disminuye, nuestra patria retrocederá. Las recetas económicas del dueño de Perú Libre, en cuanto a la explotación de nuestros recursos naturales mineros, están diseñadas para que el Perú retroceda. No sé hasta qué punto Vladimir Cerrón es consciente de su carácter negativo. Me imagino que ya sabe que la República Popular China es el primer inversionista minero en el Perú, así como nuestro primer socio comercial.
Cuando Keiko propuso modificar las reglas del canon para que los residentes en las regiones productivas perciban directamente el 40% de la cantidad recibida por cada región, pensé que la propuesta tendría gran éxito. No fue así en parte porque tuvo muy poca difusión. Sin embargo la propuesta es válida y merece que siga exponiéndose, porque será el mejor antídoto contra la propaganda antiminera. Las diatribas de la izquierda en contra del modelo primario exportador carecen de sentido.
Muchos de los países más desarrollados del mundo, no solo son primarios productores sino además exportan cuando pueden. Es el caso de los Estados Unidos. Rusia es un importante exportador de gas a Europa Occidental y gracias a ello ha podido desarrollarse en los últimos 40 años. Sin embargo hay un factor adicional, no solo se debe producir y exportar, al mismo tiempo se debe explorar e incrementar las reservas de los recursos naturales que se exportan. De lo contrario la actividad primaria exportadora terminará muy pronto, tal como ha ocurrido en Bolivia cuyas reservas gasíferas se acabarán en un plazo de seis a ocho años. Eso no debe pasar en el Perú.

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