Los peruanos sabemos de sobra que los candidatos a la presidencia o al congreso deben ser peruanos por nacimiento. Pero curiosamente muchas veces desconocemos cuáles son las exigencias para estar comprendidos dentro de esa categoría. La norma constitucional es muy sencilla conforme al artículo 52: “Son peruanos por nacimiento los nacidos en el territorio de la República. También lo son los nacidos en el exterior de padre o madre peruanos, inscritos en el registro correspondiente durante su minoría de edad”.

Este dispositivo consagra dos principios, el territorial y la nacionalidad de uno o de ambos padres. Esos dos factores se exigen juntos o separados. Sin embargo también están acompañados de ciertos requisitos adicionales. Quien nace en el Perú o en el exterior de padres peruanos debe ser inscrito para tener un documento acreditando que existe. Si careces del Documento Nacional de Identificación. (DNI) para efectos prácticos pasas a ser una no persona. En el caso de los nacidos en el exterior, la inscripción debe realizarse hasta alcanzar la mayoría de edad, o sea hasta los 18 años. La paternidad comprende a cualquiera de los progenitores, sin distinción de sexo. Quienes cumplen esos requisitos son peruanos por nacimiento.

También hay otros dos requisitos, un mínimo de edad al momento de postular, 35 años para presidente y 25 años para congresista y en ambos casos gozar del derecho de sufragio. Esto implica no sufrir ninguna inhabilitación en los derechos políticos emanada de una sentencia judicial firme. Muchos se preguntan por qué nuestra Constitución exige requisitos tan fáciles de cumplir. La respuesta es sencilla. La democracia incentiva la participación política de los ciudadanos. Ese propósito a veces queda desmentido por los requisitos creados por las leyes electorales para la inscripción de los candidatos. No obstante tenemos un gran número de candidatos para ambas posiciones. Sin embargo el requisito ineludible es ser lanzado por un partido o movimiento político inscrito en el Jurado Nacional de Elecciones. Este requisito es el más difícil porque implica superar muchas barreras, la principal el número de firmas de sus adherentes.

Entonces, ¿qué le corresponde al votante? Evaluar el perfil de cada candidato y del partido político que lo apoya. Ahí intervienen muchos factores: simpatía personal, trayectoria de vida, historia política del partido, salud física y mental, conocimiento del Gobierno, honestidad intelectual y económica, respeto a la ciudadanía y a las instituciones fundamentales del Perú, planes para la conducción del Estado, etc. Pero lo más importante, si propone reformar o cambiar la Constitución vigente. Desde 1821 hemos tenido alrededor de 15 constituciones. En líneas generales dicen lo mismo excepto en ciertos detalles como el régimen económico. La verdad es que quienes propugnan cambiar la actual Constitución desean llevarnos a un sistema socialista y abolir la propiedad privada ¿Quieres quedarte colgado de la brocha política y económicamente? Piénsalo dos veces antes de votar.