Uno de los derechos fundamentales del ser humano es de expresarse libremente y ser escuchado, teniendo como fundamento, el derecho natural y positivo, consagrado en la Constitución Política del Estado, leyes y tratados internacionales, siendo su fundamento principal ser escuchado para tomar cualquier decisión que se relaciona con las personas.

Una de las garantías fundamentales de la administración de justicia es que el acusado sea escuchado, para establecer su responsabilidad o inocencia, a través de la valoración de la prueba de cargo y descargo que se encuentra incorporada en el expediente judicial.

La comunicación es el arte de emitir un pensamiento y recibido por un receptor, que va a ser procesado para tomar la decisión adecuada para la pretensión invocada y para eso tenemos diferentes perfiles dentro de la comunicación humana.

Los hijos sienten la necesidad de ser escuchados por los padres, para despejar sus dudas, que se presentan en el desarrollo de la vida; y los padres tienen que estar prestos a escucharlos para orientarlos en la forma más asertiva y sin prejuicios de ninguna naturaleza.

El maestro a la hora de dictar clases debe manejar las técnicas pedagógicas necesarias para que los alumnos no solamente lo escuchen, sino que entiendan, comprendan y se nutran del conocimiento, para un buen aprendizaje, a través del debate, si no hay debate la comunicación va a ser unilateral y los alumnos se van a orientar a ser memoristas y no críticos.

Los políticos, en un escenario de debate electoral, deben ser didácticos, claros, precisos, entendibles, comprensibles, prácticos, persuasivos, para que el pueblo se ilustre, tomando conciencia para elegir el mejor candidato, después de haberlos escuchado y decida su voto en las urnas con la convicción que han hecho una buena elección.

El juez tiene el deber y la obligación de escuchar a las partes y darle la razón a quien la tiene y para lograr esa finalidad debe desvincularse de cualquier pensamiento fuera del expediente para resolver con objetividad y no en forma sesgada.

El fiscal debe reunir las pruebas necesarias, escuchando a los investigados y agraviados y bajo un proceso mental, análisis crítico, construir la prueba, que lo va a inclinar, si existen indicios para formular denuncia o no, ante la autoridad judicial.

La policía es la autoridad que se relaciona inmediatamente con el afectado y el agresor y después de haberlos escuchado e investigado, mediante las pruebas que aportan las partes, formarse un juicio de valor, mediante una investigación técnico policial, que orienta a la autoridad concluir que existe suficientes elementos de la comisión de una falta o delito y participación del investigado o investigados, la investigación la remitirá al Ministerio Público.

El psicólogo aborda y escucha a toda persona que le preocupa su vida existencial, en su relación con la pareja, hijos, padres, hermanos, porque no puede resolver solo o sola y necesita de un profesional de la salud, para que le de pautas, herramientas, de cómo manejar los obstáculos que se les presenta para manejar estás incidencias.
“Hay que escuchar para saber decidir de la mejor manera posible”.