La OEA como instrumento de sujeción al gobierno mundial

La OEA como instrumento de sujeción al gobierno mundial

Intervenidos por delegación de la OEA, integrada por funcionarios de naciones latinoamericanas que siguen el mismo patrón de sujeción a la Agenda 2030 de dominio de los países bajo un Gobierno Mundial de la ONU, podemos advertir que la razón de ser de esta comisión no es colaborar con la mediación política en un asunto interno en bien de la Democracia y la Gobernabilidad que invocan, sino asegurar la mantención del gobierno que garantice la continuidad de la ejecución del plan de sometimiento del Perú al Gobierno Mundial.

Hace tres años la ONU ha venido lanzando declaraciones sobre el fin de la soberanía de las naciones, y sin que los pueblos se den cuenta, pasó en la última década: de dar recomendaciones a los gobiernos, a emitir resoluciones que pretenden tener efecto obligatorio o vinculante, contando con la corrupción de los gobernantes, que cometiendo delitos de traición a la Patria, están ejecutando estas resoluciones y la Agenda 2030, destruyendo sus naciones, para entregarlas al Gobierno Mundial y al grupo de poder que ocultamente lo controla.

La OEA está cumpliendo un rol instrumental para imponer la Agenda 2030 en los países de América, bajo 17 objetivos que parecen buenos para “mejorar la vida en el planeta y promover el desarrollo”, pero que esconden planes y políticas perversas, genocidas y confiscatorias de las libertades, derechos y patrimonio de las naciones, obligando a los pueblos de América a aceptar la transculturización del cristianismo al anticristianismo que contiene esta falsa agenda y conduce a la sujeción de los países al Gobierno Mundial.

Por lo que esta delegación de la OEA estará ciega, sorda y muda para recibir informes sobre los delitos de traición a la Patria que está cometiendo este gobierno por someter al Perú a la Agenda 2030, entregando la soberanía nacional, el territorio y patrimonio del Perú al dominio del Gobierno Mundial, quebrando el Orden Constitucional y el Estado de Derecho, al vulnerar los artículos 43 y 45 de la Constitución peruana, violando derechos humanos y obligando a su violación por decretos, obligando a la población a ser víctima de genocidio por inoculación de sustancias probadamente letales, para poder trabajar y ejercer sus derechos civiles, situación en que la Democracia y Gobernabilidad que dicen defender, las han convertido en estropajos.

Carecen por tanto de autoridad moral para ser mediadores de crisis moral semejante, quienes comulgan con el mal para traer lo mismo a sus naciones.

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