Las declaraciones del Papa Francisco, reveladas recientemente, en apoyo a promover leyes que amparen la unión civil entre personas del mismo sexo ha sido, sin duda, la noticia de mayor impacto global que remeció la opinión pública en el mundo, generando reacciones de variada naturaleza no sólo entre miembros de la Iglesia católica, sino en otras instituciones y foros de debate intelectual.

Lo que sucede es que el tema que es controversial en la sociedad, se mantenía como tabú en los sectores de la Iglesia católica, con una fuerte presencia conservadora en su seno. Este sello ha sido quizás el mejor instrumento de cohesión y mando en la organización fuertemente jerarquizada de la iglesia, puesto que difícilmente se discute lo sostenido por el Papa, debido a que su voz es considerada como la personificación del verbo de Dios. ¿Qué fue lo que dijo, exactamente, el Papa Francisco?

Según dieron cuenta los medios de información internacionales, él aparece en un documental en el marco del Festival de Cine de Roma, señalando lo siguiente: “Los homosexuales tienen derecho a estar en una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia. Lo que tenemos que hacer es crear una ley de uniones civiles. Así están cubiertos legalmente”. Anteriormente, ya Francisco había tocado el tema, pero no con la contundencia y nitidez que lo hacía esta vez, desde que fue nombrado Papa en 2013. “La referencia explícita a la ‘familia’ profundiza más en un concepto hasta ahora tabú para la Iglesia en relación con la convivencia entre personas homosexuales. La cita puede generar dudas, pero no está en la agenda del Vaticano aprobar, en ningún caso, la adopción de hijos en las parejas homosexuales”, señaló el influyente diario El País de España, al dar cuenta del hecho.

Por su parte, su biógrafo, Austen Ivereigh, recordó que cuando el Papa era arzobispo de Buenos Aires se opuso a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero se mostró a favor de una ley que regulase las uniones en una votación celebrada en el seno de la Conferencia Episcopal Argentina (que perdió). “Lo hizo porque cree que deben respetarse los derechos básicos como poder heredar, visitar al otro en el hospital… Es una cuestión de justicia civil. Esa fue su posición matizada, pero perdió el voto con los otros obispos”, expresó el autor de El gran reformador, la biografía de referencia sobre Francisco, según dio cuenta El País.

Las leyes de unión civil entre minorías del mismo sexo existen en cerca de 30 países del mundo, de los cuales Europa es el continente que más países han legislado a favor de esta unión. En algunos países de América Latina ya existen y en muchos otros están pendientes de legislar, como es el caso del Perú, con iniciativas legislativas acumuladas y pendientes de debate en el Congreso de la República. La posición expresada por el Papa Francisco quizás ayude a modificar las visiones conservadoras que aún son fuertes en estas latitudes, respecto a integrar, con todos sus derechos, a estas minorías de gays, lesbianas, transexuales y otros que ya no se pueden ignorar. Se trata pues de un fuerte remezón con alto grado de intensidad de imprevisibles consecuencias a corto o mediano plazo en nuestras sociedades. Ahora se recuerda lo que dijo el Papa, en su visita al Brasil, hace siete años: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”. Estamos en una etapa en que aquello considerado tabú se puede ventilar sin problema alguno, y de seguro que este camino nos llevara a permitir un futuro en que el Matrimonio Igualitario también este en la mente del Papa.

Juez Supremo