Estoy seguro que al surgir las primeras ideas para lo que hoy constituyen las redes sociales, se concibieron como una herramienta para unir a las personas y reducir las distancias geográficas. Facebook se crea en el 2004, tiene más de 2,700 millones de miembros a nivel mundial, mientras que Twitter creada en el 2006 cuenta con más de 328 millones de miembros activos. En el Perú, según cifras de Macro Consult, el número total de activos de las redes sociales es de 24 millones que representan el 73% de la población y de ellos un 97% ingresan a las redes sociales mediante el teléfono celular. De dicho universo los que más usan las redes sociales se encuentran entre los 18 y 64 años.
Electoralmente hablando, el espacio de las redes sociales es muy atractivo para los candidatos y es una prueba ácida para comprobar sus dotes persuasivas para las diversas audiencias, donde la segmentación para penetrar los mensajes es la clave del éxito. Sin embargo, ¿qué podría suceder si financistas extranjeros, para influenciar en los votantes peruanos, crean informaciones falsas con el objetivo de que gane su candidato para luego tomar el poder en nuestro país? Esta interrogante no es descabellada.
Carol Cadwallardr, escritora y periodista británica, en el 2018 dio a conocer el escándalo del uso de los datos de Facebook para crear una “realidad virtual” sobre la base de mentiras y hacer que los ingleses aprueben salirse de la Comunidad Europea. Es decir que la Empresa Cambridge Analytica hizo videos, banners, entre otras cosas, con informaciones falsas, cargadas de emotividad generando en el votante odio y miedo contra el statu quo inglés. Asimismo, ella logró descubrir qué personas e instituciones financiaron el uso ilegal de los datos en Facebook para influir en el votante y con ello hacer que ganara el Brexit.
Ello podría pasar en el Perú. No debe ser un secreto que estamos ante una corriente populista en América y en gran parte del mundo, y sabiendo cómo son las estrategias de penetración ideológicas, las cuales se valen de todos los mecanismos legales o no para incursionar en la influenciar en las personas, es muy probable que elementos extranjeros pretendan dirigir el sentido del voto en el Perú. Las autoridades electorales y el gobierno deben establecer algún mecanismo para saber los millones de dólares que ingresan por las redes sociales peruanas para prever la injerencia de “manos extranjeras” en nuestra libertad de votar.