Girondinos y jacobinos, mencheviques y bolcheviques, chamorristas y sandinistas, un simpático y joven revolucionario Fidel Castro antibatista y un sanguinario, asesino y dinosaurio comunista, y Chávez cortado por la misma tijera. No hay sorpresas cuando se trata de procesos revolucionarios ya sean ideológicos o religiosos, sino hay que ver cómo comenzó la revolución iraní, con el moderado Shappur Baktiar de primer ministro y cómo terminó y sigue hasta nuestros días. Para quienes nos leen, el guion de las revoluciones, de los cambios de regímenes nunca se da de buenas a primeras cortando cabezas o fusilando gente, ni siquiera robando la propiedad privada ni conculcando las libertades públicas. Empieza siempre con la moderación que imprime anestesia y calma a los corderos que posteriormente serán sacrificados en el altar de la revolución. Los comunistas son expertos. Saben perfectamente que la mitad del país está en contra. ¿Qué harán? Tienen un solo objetivo aquí y en la Cochinchina: refundar el país a su medida. Cambiar de constitución por las buenas o con malas artes. Si la propia constitución establece sus mecanismos internos de cambios, tratarán de hacer todas las alianzas que sean posibles en el Congreso (Acción Popular presentó junto con otros este miércoles ocho proyectos para modificar la constitución a través de una constituyente) para que se cumpla ese objetivo político e ideológico. Una vez logrado, pues el país está “entusiasmado” con el cambio, las alianzas se irán disolviendo y los moderados serán devorados por los radicales que están a la espera de ocupar sus puestos. Vladimir Cerrón es un personaje de cuidado. A diferencia del bucólico Castillo que en buena medida no es más que un títere, Cerrón tiene todo el andamiaje político e ideológico listo para entrar en acción luego de su experiencia de gobierno en la región Junín, así como las cosas claras. A Cerrón le importa un bledo parecerse a algún decadente y aburrido país escandinavo donde terminan de refugiados los senderistas. Él quiere una revolución a la cubana y tendrá todo el apoyo de esta y de sus servicios de seguridad para llevarla a cabo, además de la complicidad de casi todos los países de América del Sur que ya han caído en la órbita del Foro de Sao Paulo. Habrá pues ajuste de cuentas entre moderados y radicales y como la historia indica, terminarán siempre ganando los más fuertes. Veremos a Pedro Francke asilado en Suecia y a los dueños de los medios de comunicación primero hostigados y luego expropiados. Total, eso no es cosa nueva y ya pasó en el Perú. La segunda “reforma agraria” terminará con el milagro agroexportador y poco a poco la economía se irá deteriorando después de una farra fiscal que se cargará sobre las espaldas de los de siempre, hasta que caigan reventados como burros. Ah, me olvidaba. Decapitarán a todos los probables líderes de la oposición empezando por Keiko Fujimori que ha logrado aglutinar mal que bien al casi 50% del país. La meterán presa ni bien termine la campaña con la complicidad de los caviares (que le terminarán haciendo compañía). Entonces todos los demás empezarán a alinearse creyendo que así se salvarán. A Porky le expropiarán sus trenes y murió Porky, mientras los caviares serán los más fáciles de barrer. ¿Y Castillo? Cumplió su función romántica para los estúpidos de los sectores AB y el pueblo llano: el humilde profesor de Chota que llegó al “poder” con las “manos limpias” y que no sabe ni donde está parado. ¿Y los militares? Cero a la izquierda. Los decapitarán el primer día como Montesinos hizo con el almirante Panizo. ¡Y eso que no eran los tiempos de los mandiles rosados! La república ha muerto. La robolución ha empezado.

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