La repulsiva izquierda y sus manos manchadas de sangre

La repulsiva izquierda y sus manos manchadas de sangre

Mi más absoluto rechazo a los comunicados de la UE y la ONU. Hacen pronunciamientos sesgados, entendiendo poco a nada de la situación. Se alimentan de titulares alarmistas y contenidos tendenciosos, fabricados por corresponsales que, en su mayoría, son contratados gracias al padrinazgo de algún intelectual famoso, aun cuando discrepen abiertamente de la línea editorial. El caso más patético es el de Paola Ugaz en ABC, inamovible gracias al respeto casi divino que le tienen a Vargas Llosa en España. Estos organismos internacionales instan al Gobierno a recuperar la calma y garantizar un diálogo inclusivo con la participación de la sociedad civil y las comunidades afectadas como camino de salida de la crisis. Penosa la profundidad del análisis. Las protestas no responden a reclamos sociales, a pesar de las deplorables condiciones de vida en las zonas altoandinas, fruto de la podredumbre de sus autoridades (el Sur recibe el 45% del canon) sino son absolutamente políticas: la recaptura del poder por parte de la corrupción totalitaria.

La policía fue durísima con las revueltas de los chalecos amarillos, pero se trataba de Francia, una joya de país que hay que defender a cualquier costo. Recientemente Greta Thunberg fue detenida al violar un cerco policial en Alemania durante protestas contra una mina de carbón, silencio absoluto, empero si se trata de Latinoamérica, hay un paternalismo absurdo, fruto de la hipocresía de esta costosa burocracia dorada y su repudiable doble discurso.

Tienen que cumplir con una agenda para conservar su puesto. Se les tiene prohibido pensar, el camino caviar ya está trazado y es sagrado, el que se desvía, pierde. La OEA es incluso peor y la cruda realidad es que sirven para poco o nada.
¿Por qué nos dejamos avasallar por el discurso extremista? ¿Por qué nos siembran dudas respecto de la responsabilidad del Gobierno, cuando es la Izquierda y sus aliados criminales los que impulsan estas jornadas de violencia y tienen manchadas las manos de sangre? Recordemos que los terroristas siempre revierten los roles de agraviado y victimario maquillando sus actos como una violencia necesaria y honorable, racionalizan sus crímenes como el violador que agrede a su víctima en minifalda aduciendo provocación.

Las redes sociales están descontroladas; solo buscan venganza, linchamiento y castigo sobre la base del relato que quieren mostrar, que generalmente dista de la verdad. Hay que neutralizar a los fanáticos y al veneno de la prensa traidora. Hay un valioso grupo de peruanos comprometidos que ayudan a la PNP, que acuden a los medios a denunciar las falacias de los extremistas, que hacen un comprometido activismo pro democracia pero uno más grande aún que se niega a salir de su burbuja o que le perturben su verano. Inaceptable. Como bien dijo Albert Camus: “La tiranía no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios, sino sobre la pasividad de los demócratas”.

El Gobierno tiene que agotar todos los mecanismos que le brinda la ley para pacificar al país, no pueden ni deben renunciar. Que no les tiemble la mano para desplegar a las FF.AA., imponer estado de sitio o rigurosos toques de queda. No solo hay lamentables pérdidas humanas sino sectores enteros como el turismo se están desplomando.

Además, Boluarte y sus ministros ya están muy complicados, tienen acciones penales en curso que les reabrirán una y mil veces -porque los caviares son persecutorios- hasta lograr una sentencia a la medida. Mientras dure su mandato tiene que promover que se investigue minuciosamente y que se aclaren todas las denuncias infundadas. No podemos seguir permitiendo que la Izquierda mancille honras, fabrique héroes, acuse a ciegas y salga impune. Aunque tarde, tienen que pagar.

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