La suprema dignidad

La suprema dignidad

La cojudignidad es universal, llegará el día en que los robots y las máquinas adquieran derechos por presión de las redes sociales. Ana Bolena no es como sabíamos, era afrodescendiente según el casting de una serie. Quizás Enrique VIII debió también ser interpretado por Gengis Kan.

La ficción lo aguanta todo, solo que en el mundo actual es lo encubiertamente político lo que rige realmente. No se trata del arte sino de la ideología que de tan inclusiva y positivista podrá dictar un día que “todos somos delfines” y la ley manda, serás delfín o cancelado. Elige. Ya da lo mismo lo que diga la Historia o la ciencia. La realidad misma comienza a convertirse en ficción y el cojudigno aplaude.

HBO retiró ‘Lo que el viento se llevó’ de su catálogo de Estados Unidos por racismo, o sea por “glorificar la esclavitud”. El guionista de ’12 años de esclavitud’, John Ridley, escribió en ‘Los Angeles Times’ que la clásica película perpetuaba los estereotipos. La cojudignidad es muy sensible y llorona, habría que suprimir los finales felices de las películas y telenovelas porque ofenden a la vida y retirar series como Billions que ofenden a la pobreza. Quizás en modo Disney (o Reina Victoria), gastar el tiempo pixeleando escotes en las series antiguas, ofenden a lo no bello.

La “Cojudignidad” universal pronto nos culpabilizará por respirar y contaminar, por no “reconocer” que las cosas tienen derechos o por no aceptar aquello de los treinta y pico de géneros cuando te enseñaron, aunque sea un poco sobre cromosomas en el colegio. En realidad, la “cojudignidad” es un peruanismo reciente, aplicado a la falta de pragmatismo electoral o, para ser más preciso, a votar por quien te hará un súbdito como en Cuba y te lo dice en tu cara.

Hay los que fingen cojudignidad, porque antes de votar prepararon su futura residencia en Madrid, nada que ¡Muera Sansón y los filisteos!, ¿mártir yo?, a otro perro con ese hueso. Está bien ser cojudo, pero que los otros paguen la cuenta. Hay los que persisten por honor, “cornudos, pero contentos”, arruinados con la tribu, pero con la moral intacta. Indago en Google por la palabra “cojudo” y lo primero es: “que no ha sido castrado”, y debajo y a manera de ejemplo “asno cojudo”. En el Perú “cojudo” es bobo. Algunos dicen que, a mucha honra, precisando lo que es un cojudo feliz.

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