POR: ROSANGELA BARBARÁN

Han pasado muchos meses desde que nos vimos obligados a quedarnos en casa acatando la primera cuarentena total establecida para contrarrestar el avance del covid-19. Sin embargo, hasta este momento, el Gobierno no ha logrado el equilibrio entre salud y economía. Muchos independientes, ambulantes y emprendedores viven de sus ingresos del día y al parar de forma abrupta, pierden su única fuente de ingreso con la que hacen frente a los pagos de servicios, alquiler, vivienda, alimentos, etc.

Antes de la pandemia, nuestro país ya estaba sumergido en una informalidad que bordeaba el 70% de toda la actividad económica y, lamentablemente, esta cifra ha empeorado. Se establecieron algunas medidas excepcionales para mitigar los efectos en los bolsillos de los peruanos: el retiro de CTS, AFP (si eres informal, no te beneficia), entrega de bonos “universales” que, en la práctica, no llegaron a todos los que lo necesitaban y programas de apoyo empresarial que terminaron dejando de lado a los más afectados: las mypes.

Por lo antes mencionado, es importante que todos los que aspiramos llegar al Congreso de la República trabajemos por aplicar la VACUNA ECONÓMICA. Esta medida será efectiva en el corto plazo. Por un lado, está dirigida a las mypes que se encuentran al borde de la quiebra y no lograron acceder a algunos de los programas de apoyo, así podrán recuperarse a través de una amnistía tributaria que les permitirá condonar sus deudas de manera excepcional. Por otro lado, se busca eliminar las barreras burocráticas y costos que impiden que los pequeños emprendedores se formalicen. Para ellos, se plantea cero costos en la inscripción en registros públicos, registro de marca, licencia municipal, defensa civil, entre otros. Además, establecer una verdadera ventanilla única y electrónica para todos los trámites que se requieran.

El Gobierno debe entender que la eficiencia de la Sunat no se mide por la maximización de la recaudación, sino por el aumento de las empresas formales y por los empleos productivos y dignos que se generan con esta medida. Por años se les ha dado la espalda a las mypes, que son el motor de nuestra economía. Es la oportunidad de incluirlos haciéndolos aliados de la recuperación económica de nuestro país.