Es un tema de actitud del ser humano frente a la vida, la persona, la familia, la sociedad, la interacción con las personas desde la escuela, universidad, trabajo, la salud, recreación, la alimentación. Este conglomerado de aspectos que establecen una dinámica con la persona, perfilan respuestas de acuerdo a los ideales de la misma que los experimenta en el devenir de su vida.

Existe diferentes clases de personas en relación con su actitud frente a la vida, unas corresponden a sujetos que viven positivamente el día a día, desde que se levantan hasta que se acuestan, desarrollando actividades productivas, resolviendo diferentes incidencias a favor de las personas con quien vive, trabaja, estudia. Son personas asertivas, independientes, seguras de sí mismas, nunca los imposibles constituyen una limitación, todo lo contrario, los retos los condicionan a superarlos hasta cumplir con los objetivos. Son buenos referentes a imitar por sus actitudes frente a la vida y éstas no se forman de la noche a la mañana es todo un proceso desde la infancia, adolescencia, juventud y adultez, que se va reforzando de generación en generación a través de los diferentes logros alcanzados en su vida de pareja, trabajo, estudio. La forma de pensar de las personas que tienen una voluntad de vivir altruistamente constituyen el estereotipo del hombre triunfador que no se amilana ante la vida.

Un factor muy importante para este perfil de hombres ganadores es la estructuración de su vida emocional desde que nacen hasta que dejan de existir, siempre son importantes para ellos mismos y los demás, se desarrollan en un ambiente cálido con mucho amor, comprensión, tolerancia, dispuestos siempre ayudar a los demás sin ninguna clase de interés, recibiendo muchas gratificaciones emocionales en su yo interior.

Existen otra clase de seres humanos que han perdido la voluntad de vivir como los eternos estudiantes, los holgazanes, hombres abúlicos, barcos que no parten, el imperio de los muertos, seres que no ven más allá de sus narices, porque no han recibido amor, cariño, autoestima, sus pensamientos y percepción de su desarrollo se han limitado a observar la vida desde una perspectiva vertical de dependencia y no hacer personas independientes, creativas. Siempre desde que nacen han sido torpes, en la escuela flojos, en la universidad los últimos de la clase, no duran en los trabajos por su poca iniciativa, les tienen miedo a los retos, a los cambios, a las nuevas experiencias, miedo a ser felices y que los hagan felices por sus temores al abandono, se conforman con migajas emocionales, sus metas, objetivos e ideales son limitados, han desarrollado pocos recursos propios para salir adelante, son candidatos a ubicarse en las filas de los desocupados, que están al margen de la ley, en muchos casos se refugian en el alcohol, las drogas, son discriminados, constituyen una carga muy seria para la familia, terminando muchas veces viviendo en las calles, el manicomio o la cárcel.

Existen otros que son los intermedios, tienen un poco de su actitud frente a la vida de los perfiles anteriores, son los indecisos, que hacen una vez las cosas bien y otras mal, sin internalizar que su conducta es necesaria que cambie por su bien, para que sean personas útiles, asertivos, generen confianza y seguridad a las personas que interactúan. Por lo general son sujetos que no son muy persistentes, vehementes, cumplidos, siempre están al filo de la navaja, pueda ser que respondan a las diferentes situaciones que se les presentan en la vida, por lo general, les gustan las cosas fáciles, no les interesa mucho los retos, porque a veces no se sienten capaces de afrontarlos y superarlos, no tienen la fuerza emocional para luchar, se sienten como colgados de un hilo que se pueden caer en cualquier momento.

Desde el punto de vista social, educativo y psicológico hay que trabajar con la familia, en la escuela para internalizar en el mundo interior de los niños y adolescentes que son importantes consigo mismos y con el medio que se desarrollan para moldear su pensamiento y percepción de sí mismos y de la vida con la finalidad que sean personas útiles y no una carga para la sociedad. Que Dios los bendiga.