La última fotografía de intención de voto presentada en el estudio nacional urbano rural realizado por Pacific – Edelman Affiliate y Escucha al Perú, revela un país contrapuesto en cinco macrorregiones del territorio nacional, que polariza la expectativa ciudadana entre opciones de “derechas” (Lima y Costa Norte) e “izquierdas” (Costa Sur y Sierra), y un panorama algo más equilibrado en la macrorregión Selva.

Luego de ponderar el peso electoral de las distintas macrorregiones en el resultado nacional, la foto indica que la única opción que se mantiene en subida constante son los indecisos, que bordean el 34% de los votantes. Los candidatos de “derechas” concentran un 22.2% de la intención del voto frente a los candidatos de “izquierdas” que concentran un 19%. A estos se suman los otros candidatos que no tendrían mayor opción con un 10%, dejando el blanco y nulo en un 15%.

Esta semana será decisiva para definir ese pase final al balotaje definitivo, que exige de los candidatos que lideran la intención de voto ponerse a jugar un ajedrez político distinto, negociando desde ya alianzas previas o posteriores, que permitan organizar los bloques políticos que se enfrentarán en la contienda final.

Lo cierto es que este novedoso estudio muestra la necesidad de investigar el país de una manera distinta, abandonando el sesgo centralista y limeño que suele negar a ese otro país que existe hacia el Sur y la Sierra, donde los liderazgos antisistema toman delantera y aventajan a los liderazgos promercado y proempresa.

Hoy, más que nunca, debemos comprender qué moviliza esa postura estatista que imagina –erróneamente- que la generación de riqueza se produce por generación espontánea, negando un dato de la realidad que podemos seguir negando: la riqueza es generada por la inversión y el emprendimiento privados, y sin esa capacidad de producción y generación de empleo es imposible sostener la dinámica estatal.

La batalla se dará esta semana en las cinco macrorregiones. Será una batalla dura, rincón por rincón, espacio por espacio, barrio por barrio, boca a boca y rumor por rumor. Esa será la consigna electoral esta semana. Capacitación a votantes y ejércitos disciplinados de personeros serán los brazos armados de estos bandos en disputa por el sillón de Pizarro, que darán épica batalla este 11 de abril. Quien no los tenga organizados correrá el riesgo de quedar rezagado en el pelotón de atrás, y tendrá que ver la final desde el balcón, o junto al aliado que sí pudo llegar al final y con el cual podrán sobrevivir.