El pasado domingo 7 de febrero se llevaron a cabo las elecciones generales en el Ecuador, a fin elegir al nuevo presidente y vicepresidente de la república, 137 asambleístas nacionales y 5 parlamentarios andinos, así como también una consulta popular, por el agua, en el cantón Cuenca, provincia de Azuay.

Fueron 16 candidatos que disputaron la jefatura del Poder Ejecutivo; en un acto de votación en el que asistió cerca del 85% de más de 13 millones de electores, y donde el voto es obligatorio.

Habiéndose escrutado casi el 100% de los votos, el candidato Andrés Arauz, de la Alianza UNES, promovido por el expresidente Rafael Correa, ha obtenido el 32.68% de la votación; porcentaje alejado de los que obtuvieron los otros dos candidatos que se disputan la segunda colocación.
Guillermo Lasso, de la alianza CREO., identificado como de la derecha liberal, ha conseguido el 19.72% de los votos, mientras Yacu Pérez, del Movimiento Pachakutik, ambientalista de izquierda, logró el 19.41%.

Teniendo en cuenta los resultados, es evidente que en el primer lugar se encuentra, muy sólido, el candidato del correísmo. El problema es para determinar quién será el candidato con el que tendrá que disputar, en segunda vuelta, la presidencia de la república.

Las normas electorales ecuatorianas establecen que, para que un candidato pueda ser elegido en primera vuelta, es necesario que obtenga por lo menos el 40% de votos a su favor, más un voto, y siempre que la diferencia con el segundo en votación sea, por lo menos, de 10 puntos.
La estrechez en los porcentajes entre estos dos últimos candidatos, Lasso y Pérez, ha dado lugar a que, en una reunión que sostuvieron con los consejeros y la titular del CNE – Consejo Nacional Electoral, Ing. Diana Atamaint Wamputsar, estos acordaran que se proceda al reconteo de votos en la provincia del Guayas y en otras 16 provincias.

Al respecto, y considerando que dicho Acuerdo de Diálogo se llevó a cabo el pasado 12 de febrero, al día siguiente, la misión de observación electoral internacional del CEELA – Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica, que participó en las etapas previas al día de las elecciones, así como en el acto del sufragio del 7 de febrero, le cursó una carta a la presidenta del CEN, haciéndole ver la falta de normatividad para llevar a la práctica dicho reconteo de votos y que, en aras de la transparencia, de producirse este reconteo, tenía que contarse con la presencia de los representantes de las otras 14 organizaciones políticas que no firmaron el acuerdo., además de los veedores de Lasso y Pérez.

Con miras a que la democracia en el Ecuador se consolide, más allá de las diferencias ideológicas que pueden existir entre los candidatos y las agrupaciones políticas, hay que desearles el mejor de los éxitos que se deriva de la claridad y transparencia del proceso electoral.
Un proceso electoral o una consulta popular contribuye al funcionamiento del sistema democrático, cuando se desarrollan no sólo dentro del marco legal, sino cuando se garantiza que la voluntad popular, expresada a través del voto, está siendo respetada.