La progresía marxista, la izquierda caviar o el socialismo sudaca constituyen la verdadera lacra que mantiene en la escoria a naciones tercermundistas, como desafortunadamente sigue siendo la nuestra. No superaremos el atraso, el abuso, la miseria, la mentira, la corrupción, la injusticia, el abuso ni las preferencias hacia aquellos que están en -y con- el poder, en tanto el socialismo sudaca gobierne a naciones como la nuestra. El socialista es un mitómano integral, un mendaz enfermo de sus resentimientos sociales por sus insalvables complejos de inferioridad. Por tanto, un acomplejado con mando es la peor de las fórmulas que pudiesen ofrecérsele a una sociedad. Porque al final del día, ese acomplejado -el socialista- hará todo lo que esté a su alcance para saciar su sed de venganza contra quien tenga más que él. Sea en lo material, espiritual, familiar, laboral, intelectual o lo que fuere. Además, amable lector, la vindicta es ciertamente la peor de las consejeras. Pruebas al canto. Todos los países latinoamericanos gobernados por regímenes socialistas sobreviven en la quiebra constante; en el atraso más impresentable; en el desamparo absoluto de la gente por su Estado, ergo por su gobernante; en la falta de libertades que van de la mano de todas las autocracias, pues forma parte del sistema socialista para poder subsistir sin una revuelta social; en el odio de clases que exacerba la inestabilidad social suplementada por la delincuencia, que es otra forma de expresión del resentimiento de la gente. Veamos el ejemplo de Cuba, idealizada por el socialismo sudaca. Allá la miseria es innata, universal; pero asimismo la falta de libertades es ominosa; el abuso del gobierno es absoluto; los privilegios de la cúpula del poder son de vértigo. Es decir, Cuba es el mejor reflejo de que el socialismo tiene como única misión empobrecer a todos, en vez de mejorar las condiciones de aquellos que menos tienen. Y semejante miseria la ejecutan a base de ejercer una tiranía de típico corte soviético. El socialismo sudaca ignora, adrede, que todos los seres humanos son real, intrínseca, naturalmente distintos. De la boca para afuera, el socialista transmite principios igualitarios, consciente de que para ello necesitaría cambiar las leyes de la madre naturaleza, consiguiendo que ésta iguale a todos. Pero, claro. Aplicando su criterio, igualarlos hacia abajo. Hacia la miseria que es como esa estirpe logra gobernar a base de engaños, desinformación, abuso de poder y, fundamentalmente, un sistema de seguridad pretoriano que convierte en cárceles a los países adonde reina. Fuera de Cuba, los casos de Argentina, Bolivia, Ecuador, etc., son ilustrativos. El socialismo sudaca le ha confiscado el derecho a una mucho mejor calidad de vida, debido a que víctimas de los demagógicos cantos de sirena de la gauche cayeron en manos del neo-socialismo sudaca. Acá venimos comprobando cómo desde Humala hasta Sagasti -incluso PPK, hipotecado al socialismo caviar- empobrecieron y enardecieron a nuestro, hasta entonces, vibrante país, a base de medidas populistas, sumadas a esa inveterada incapacidad como estadista que tienen los rojos. ¡Recuérdelo este 11 de abril!

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a nuestra versión digital AQUÍ.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook, Twitter Instagram.