Ha pasado una semana y aún no tenemos presidente. El resultado es tan apretado que la decisión final saldrá de las resoluciones del JNE, el cual se encuentra en una posición muy difícil y tendrá que ganarse a la población mostrando transparencia presentando los debates de las resoluciones en televisión en vivo. El JNE con sus idas y venidas al filtrarse por que aprobara un acuerdo para ampliar el horario un día más y recibir más nulidades de ambos partidos, reculó en la tarde y cambió su decisión ante la presión de la izquierda. Lo que debe quedar claro es que, por cuestiones de forma, hablando en buen cristiano por ¨leguleyadas”, no debe cambiarse la justicia electoral. Si es que hay cuestionamientos graves a las actas pues estas tienen que tomarse y revisarse, porque si no la elección será ilegítima.

Lo importante es que esta vez la gente de derecha y centro no se ha quedado callada, ni sentada y está saliendo a protestar para que se respete su voto, parece que es la única manera que te escuchen en este país. El despertar de la gente que anduvo dormida por muchos años está poniendo nervioso al grupito que siempre anda tras bambalinas, gozando de los privilegios de manejar el Estado y la opinión pública a sus anchas. No será fácil convencer a la gente después de todo lo que hemos visto de que esta elección es legítima sin revisar esas actas objetiva y transparentemente.

Además de la legitimidad, el descontento de recién darse cuenta de que solo la percepción de un gobierno comunista liderado por Castillo ha hecho que el dólar se dispare en un mes a su nivel más alto en los últimos años afectando el bolsillo de todos los peruanos teniendo una devaluación de la moneda de 10%, ¿por qué nos afecta esto? Voy a poner un ejemplo práctico del sector salud en el que me desenvuelvo donde el 95% de los dispositivos médicos son importados. Si el Estado gastaba S/ 10 millones en el mes de mayo para comprar dispositivos médicos para el covid-19, este mes de junio debe gastar S/11 millones, pero como el presupuesto del Estado sigue siendo S/ 10 millones, entonces sólo podrá comprar una cantidad inferior de productos para atender el covid-19. Por lo tanto, no podrá atender la misma cantidad de pacientes, y ¿quiénes terminan siendo más perjudicados? Los más pobres, los más vulnerables que no pueden irse a atender a una clínica privada, cuando el Estado no tiene presupuesto para cubrir un derecho básico como es la salud.

Por eso siempre digo que estas elecciones son de vida o muerte para todos nosotros, pero sobre todo para los más pobres.

@sandrostapleton