Lo anormal es normal y lo normal es anormal

Lo anormal es normal y lo normal es anormal

Estamos viviendo una crisis moral, económica, social, política, que no obedecen a la ley, porque son hechas por los seres humanos, susceptibles de ser corregidas. Esta actitud va más allá, se distorsiona lo correcto de lo incorrecto, la verdad con la mentira, lo intelectual con la ignorancia, la humildad con la soberbia, lo blanco con lo negro; y lo que es más grave, las instituciones que deben garantizar los derechos fundamentales de las personas están sesgadas por sus propios intereses mezquinos y no de los seres que forman la sociedad, la respuesta es obvia, son insensibles, muy difícil de modificar su mundo interior, es decir, el pensamiento, la voluntad, de querer hacer las cosas por el camino correcto y no torcido; y para lograrlo, tenemos que ser severos al momento de aplicar la ley, no por la naturaleza de las personas sino de las cosas que afectan la sociedad y los errores son insalvables. Salvo, que se piense en una educación integral, familia, personas y sociedad, que desarrollen la capacidad de sentir y servir a su país en aras de convivir en una sociedad que respete y proteja los derechos, deberes y obligaciones.

Un país sin seguridad jurídica es como arar en el mar, no tienes dónde apoyarte, no hay paz ni justicia, la sociedad se encuentra al libre albedrío de los que quieren vivir a costa de otros, de las instituciones públicas y privadas, ojalá que sea para hacer el bien; todo lo contrario, para hacer el mal.

Siempre hablamos de justicia, paz interior y paz social, empero que significa estos conceptos, son simples: “justicia”, es darle la razón a quien la tiene y para lograrlo hay que ser imparcial, estar desprovisto de cualquier interés que perturbe la decisión a tomar, “paz interior”, tener fe y confianza que tus derechos son respetados, y “paz social”, que todas las personas que conformamos una sociedad sin ninguna clase de intereses estamos convencidos de que las instituciones tutelares van a hacer respetar al ser humano, aplicando la ley, sin distingo de clase social, creencias, razas, ideas, libertad de expresión, de trabajo, cualquiera que sea, porque dignifica a la persona, eleva el concepto de uno mismo, para sentirse bien y con los demás.

Tenemos un Poder Ejecutivo, en las diferentes carteras ministeriales, que no responde para adelante ni para atrás, estamos rodeados de personas que no reúnen el perfil al cargo, partiendo del primer gobernante, que en lugar de tener una política de ancha base con personas preparadas, experiencia, capacidad de gestión, se escoge a los menos indicados, porque no le interesa el país, lo ha politizado a sus intereses intencionalmente, no cabe otra explicación sino actuaría de otra manera; y el Poder Legislativo, elegido por el pueblo, no hace absolutamente nada, no existe mística, capacidad de servir a su país, cambien el reglamento, den celeridad a las acusaciones constitucionales y obtendrán resultados; y el Poder Judicial, con vías procedimentales, plazos latos y lentos, personal no preparado, que la carga de los procesos podría agilizarse, no que un recurso de casación dure tres a cuatro años, a sabiendas en muchos casos los procuradores interponen recursos de casación, cuando no se ha violado ninguna norma sustantiva, adjetiva que invalide la acción iniciada.

Asimismo, una acción por indemnización por daños y perjuicios, no puede durar diez años o más, cuando el derecho está probado y no hay nada más que actuar sino decidir y con el riesgo que las partes hayan fallecido, por lo tanto, las vías procedimentales deben ser cortas para que se encuentre justicia; y en relación con el Ministerio Público, defensor de los intereses de las personas y sociedad, se acusa al inocente y al responsable, no se le formula acusación, no se estudia.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.