En esta última semana, las lomas costeras han sido blanco de invasiones, con lo cual se pone en riesgo uno de los ecosistemas más frágiles de la naturaleza, siendo sus servicios y beneficios para los pobladores una oportunidad de ingresos. Como lo menciona Apedjinou (2019) estos ecosistemas son frágiles porque son temporales y endémicos porque la flora y fauna es solo de ese lugar.
La historia demuestra que esta falta de respeto por estas áreas verdes viene de tiempos atrás, sobre todo en las lomas de Villa María del Triunfo, que son conocidas como Paraíso porque ofrecen un verdor singular de junio a agosto. Sin embargo, esta belleza natural que provee ingresos a sus pobladores comprometidos en su cuidado ha sido trastocada por la invasión de personas que ganan estas tierras para construir viviendas. La Asociación Lomas de Paraíso denunció en sus redes sociales que se levantaron casas precarias dentro de la zona reconocida como Área de Conservación Regional (ACR) Sistema de Lomas de Lima en diciembre de 2019. Se ha destruido parte del Área de Conservación Regional Sistema de Lomas de Lima como el Circuito Ecoturístico Lomas de Paraíso, el cual cuida y promueve la Asociación.
Cabe destacar que las lomas costeras son ecosistemas ricos en biodiversidad que brindan múltiples beneficios a la población que vive a sus alrededores y que ofrece ingresos por diversas líneas de trabajo como la confección de manualidades, el guiado en los senderos y la explicación de las plantas y animales que viven allí y que ya no se ven o encuentran en otras zonas del país.
Además, las lomas costeras alimentan los acuíferos, lo cual permite que el agua siga su rumbo a otros niveles como ríos y riachuelos. De allí, que este maravilloso ecosistema que se desarrolla en laderas y quebradas pedregosas que están cerca del mar, son la fuente principal de humedad que proviene de la condensación de la neblina que se origina en el Océano Pacífico. Varios investigadores la llaman islas de vegetación.
Las lomas así como otras áreas están siendo afectadas por la expansión urbana desordenada, que no tiene control por parte de las autoridades correspondientes. Desde hace décadas persiste la ocupación de terrenos en ecosistemas naturales, de allí que es prioritario un ordenamiento territorial para protegerlas y el compromiso real de las autoridades competentes, quienes deben monitorear los procesos nuevos de urbanización. Se sabe que diversos organismos internacionales apuestan por mejorar estas áreas proponiendo infraestructuras amigables, así como generando empleo para las poblaciones locales.
Es urgente que las Lomas de Paraíso (691 hectáreas), así como las Lomas de Ancón, Lomas de Carabayllo y Lomas de Amancaes, que están dentro del ACR Sistema de Lomas de Lima, reciban la vigilancia respectiva de parte del Estado y así el país no pierda estos frágiles ecosistemas que generan beneficios a la población.