Lo que se cierne sobre nuestras cabezas.

Mientras la revisión de actas del proceso electoral continúa en un ambiente de marchas y contramarchas del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la incertidumbre de la población se incrementa. La parcialidad del presidente de la república, del JNE y de la Oficina Nacional de Procesos Electorales a favor del partido Perú Libre se hacen cada día más palpables. A pocas semanas de celebrar el bicentenario de nuestra independencia el país se encuentra dividido en dos bandos. De un lado el bando que consciente o inconscientemente quiere llevar al país a la senda del totalitarismo y de otro lado quienes, anteponiendo el interés nacional a las diferencias políticas, se unen en defensa de la libertad y la democracia.

Inmersos en esta batalla ideológica, no percibimos que los cuatro jinetes del apocalipsis se ciernen sobre nuestro país. Como en el relato bíblico, la pandemia es el primer jinete, que nos amenaza con una tercera ola que el gobierno insiste tercamente en combatir por sí solo, apoyándose únicamente en la vacunación.

El segundo jinete del apocalipsis, que se suma a la peste, es el ascenso del tipo de cambio, a pesar de las intervenciones del BCRP. En los doce últimos meses nuestra moneda acumula una devaluación de más del 10%, alimentada principalmente por la incertidumbre política. De favorecer el conteo a la opción totalitaria este caballo del apocalipsis se podría tornar incontrolable. De nada servirán los intentos de disfrazar al candidato de la izquierda radical, rodeándolo de un equipo técnico de seudo economistas que vanamente intentan convencernos de que se respetará la autonomía del BCRP y que no habrá estatizaciones, prohibición de importaciones o control de precios.

Detrás del jinete de la devaluación de nuestra moneda se asoma, agazapado, el temido jinete de la inflación, que se ha mantenido tranquilo por casi tres décadas, gracias al manejo prudente del BCRP y ahora amenaza con salirse de control, acicateado por el jinete del tipo de cambio y por la inflación en los EUA. La inflación anualizada en los EUA ha venido en ascenso en los últimos meses y en el mes de mayo ha llegado al 5%. La inflación de los EUA, sumada a la devaluación de nuestra moneda, ha motivado que la inflación anualizada de los productos importados según el INEI en el mes de mayo haya llegado a ser 9.93% y la de todos los productos al por mayor a 7.14%. Este incremento de la inflación se verá reflejado en el aumento de los precios al consumidor en los próximos meses.

El desboque del caballo de la inflación impulsará al cuarto jinete del apocalipsis que es el caballo de la pobreza. Este caballo que vino siendo domado en los últimos 30 años como consecuencia del crecimiento económico, construido sobre la base del modelo de economía social de mercado consagrado en nuestra Constitución. Sin embargo la pandemia despertó a este caballo, principalmente por el mal manejo de la pandemia por el gobierno, que forzó la paralización innecesaria de la mayor parte de la actividad económica del país. Y los otros tres jinetes vienen acicateando a este caballo que es el más temido. A la pérdida de empleos causada por esa mala política, se sumará ahora la inflación, que es el peor enemigo de los pobres. Los sectores más pudientes encontrarán alguna forma de protegerse de la inflación, pero los menos favorecidos serán los más perjudicados por el ataque de este cuarto jinete del apocalipsis. Ya tuvimos una experiencia similar en el primer gobierno de Alan García, pero las nuevas generaciones parecen haberla olvidado.

Estamos aún a tiempo de reaccionar. Exijamos que se contabilice hasta el último voto emitido legalmente en el acto electoral y se respete la voluntad popular. No permitamos que los cuatro jinetes del apocalipsis se abalancen sobre nuestra patria justamente en este año del bicentenario de nuestra independencia. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).