Cuando empezaron a ejecutarse las medidas para protegernos de la pandemia, la primera reacción fue el miedo, el temor a la exposición contra un enemigo invisible. A eso, la sensación de orfandad, si bien la comunicación con nuestros seres queridos se acentúo para fortalecer los ánimos, la ausencia de acciones efectivas, por parte del Estado, que amortigüen la cuarentena, el distanciamiento social, la inamovilidad para generar ingresos en un país cuya economía responde a ese 70% de peruanos que viven en la informalidad; fue terrible. Algunos tuvimos la posibilidad del teletrabajo y ese soporte nos permitió retomar proyectos desde la mal llamada “nueva normalidad”. Entonces llegó la segunda fase: derrotar el temor o aprender a convivir con él. Sin trabajo presencial, sin salvatajes y con un Estado administrado, en su mayoría, por corruptos, frívolos o incapaces, nos tocó demostrar que podíamos sobrevivir movilizados por la ilusión y la esperanza de afirmar el futuro. Por eso decidimos apostar por los espacios digitales.

Gracias a la convocatoria del FCE empecé a dictar un taller de poesía clásica: “Hábitos de caza” y, gracias al Programa Lima Lee de la Municipalidad de Lima, retomé la organización del FIP Perú, Primavera Poética, que este 2020, en su octava realización, ha logrado reunir sesenta y seis poetas, de diecisiete países, a quienes estamos publicando ebooks que pueden descargar gratuitamente desde el fanpage del festival. Por supuesto, el Perú no es una isla, y este momento de adversidad, en lugar de debilitar a los poetas, los ha fortalecido. Prueba de ello es la intensa actividad de “Círculo de Poesía” (México), piloteado por Alí Calderón, la revista “Altazor” que dirige Mario Meléndez en la Fundación Vicente Huidobro (Chile), “Buenos Aires Poetry” de Juan Arabia (Argentina), “Poesía desde casa”, ciclo de lecturas organizado por Valeria Sandi (Bolivia), Nueva York Poetry Review que dirige Francisco Trejos; el Encuentro Esteros que, desde Uruguay, realizará Carolina Zamudio en Argentina, “Poéticas BCN” de Carlos Ernesto García (España), “Espacio, me has vencido”, al frente del enorme Xavier Oquendo Troncoso (Ecuador) y “Poetas en vela” del colectivo Casa Desnuda, integrado por Fabián Rodríguez, Charol Gualteros, Sebastián Barbosa y Leandro Carvajal (Colombia), entre otros jóvenes, que dinamizan el espacio digital. La poesía, resiste.