¡Los jóvenes son la calle!

¡Los jóvenes son la calle!

Si Castillo tendría “hospedados” en Palacio a Pacheco y a su sobrino, tal como están las cosas, no pasaría nada. Se encontraron $20,000 en uno de los baños de Palacio y no pasó nada. Colaboradores eficaces vienen revelando las tropelías y delitos cometidos por el profesor delincuente y no está ocurriendo nada. ¿Será que los peruanos hemos caído en letargo, desesperanza o simplemente no nos importa?

Aun sabiendo que las investigaciones fiscales preliminares toman años, que los procesos judiciales demoran décadas, hemos internalizado el discurso maniqueo izquierdista de que “¡SE INVESTIGUE Y SE SIGA EL DEBIDO PROCESO!”. Entonces, ¿qué se requiere para retirar de Palacio al Pollino Castillo?
Sabemos que el Congreso no lo vacará; más bien lo sostiene. Hemos visto que, cualquier iniciativa que se plantee desde el Legislativo con tal fin, será un engañamuchachos ya que, después de encarnizadas discusiones y elocuentes narrativas parlamentarias, los votos en contra y las abstenciones lo blindarán. Más que nunca, ahora, hermanos peruanos, se entiende, sobre todo los cojudignos, cómo y por qué se copan y corrompen las instituciones.

Cada vez con más fuerza se escuchan voces proponiendo y reconociendo que la única salida es la presión social, es decir, ¡LA CALLE! ¿Pero por qué las marchas no han funcionado? Considero que es porque están siendo convocadas por gente ligada a la corrupción e impunidad de los gobiernos anteriores, por personajes identificados con los partidos tradicionales y corruptos. Revisemos las imágenes y notaremos que a las marchas sólo van los Baby Boomers, en camionetas 4×4, acompañados de alguno de sus hijos que, en realidad, están más interesados en interactuar en sus redes sociales.

En las marchas no están presentes los que menos tienen. Ellos han vivido y conviven con el desabastecimiento, con la escasez, con la inseguridad, con la delincuencia, con la pobreza; ellos perviven con el abandono, con la miseria, con el desinterés. Entonces, a ellos no les afecta lo que está haciendo Castillo y su banda… ¡TODAVÍA!
Los colectivos de jóvenes y los menos pudientes no se están activando por distintas razones, pero lo cierto es que sin ellos no se logrará sacar al inefable de Palacio.

Entonces, se necesita darles espacio, visualizar a sus representantes en los grandes medios de comunicación. Se requiere que ellos tomen y se apropien de la política. Por su lado estos, como un simbólico, silencioso y personal acto de constricción, reconocer que se equivocaron, pero que pueden ayudar a solucionar el problema.
Jóvenes Quijotes, sin ustedes, ya sean de izquierda o de derecha, no existe la calle; sin ustedes no se logrará sacar a Castillo de Palacio.

¡EL PERÚ NECESITA DE SUS JÓVENES AHORA!

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.