“Hay que sanearse y educarse a sí mismo, para quedar libre de dos plagas igualmente abominables: la costumbre de obedecer y el deseo de mandar. Con almas de esclavos o de mandones, no se va sino a la esclavitud o a la tiranía.” Manuel González Prada
En estas elecciones, por fuerza democrática y masiva del voto ciudadano, el Perú debe iniciar la nueva transición democrática que libere a la sociedad y el Estado de los lobbies mercantilistas que en los últimos 10 años lo han copado para saquear las arcas públicas.
Esa verdadera Transición, pone varios retos al nuevo Gobierno que será elegido por 5 años, creando las bases para un país más justo, más competitivo, más democrático.

Estos retos son:
Institucionalidad en Justicia: recuperar las instituciones del sector justicia (JN, JNE, TC, MP) de su instrumentalización política, pues estamos igual que en la época de Montesinos. El sistema de Justicia del Estado debe volver a ser independiente, profesional, despolitizado en términos partidarios o de intereses de grupos. Esa “limpieza” institucional necesaria, debe también trasladarse a los distintos sectores y ministerios.
Ese paso de recuperación institucional de la independencia del sistema de Justicia del país es un paso necesario para que el Estado y la verdadera sociedad civil (no hablamos de las redes de ONG sino de las organizaciones sociales) iniciemos la lucha real contra la corrupción de Lava Jato y los oligopolios de construcción implicados. Debemos superar los últimos 5 años de encubrimiento de los verdaderos responsables de la corrupción.
Shock de inversiones para el empleo y competitividad: el nuevo Gobierno también debe generar las condiciones institucionales para que el país reciba un fuerte shock de inversión, con el objetivo de generar empleo en esquemas de corto, mediano y largo plazo. Ese shock de inversiones debe -por un lado- destrabar rápidamente los proyectos extractivos con requisitos medioambientales sostenibles, y fortalecer la capacidad agroexportadora del país con sus mypes y pymes, y –por el otro- impulsar un inteligente programa nacional de megaconstrucción de infraestructura pública para la productividad, junto a programas de construcción popular con participación ciudadana por todo el Perú, programas de vivienda social, pistas, veredas, muros, etc. En este campo, la capacitación y crédito a las mypes es fundamental.
Combatir a la delincuencia cotidiana y -sobre todo- al narcotráfico del Vraem: En estos años perdidos, la delincuencia se ha generalizado y el Estado ha perdido capacidad para dar seguridad a las familias. Los Gobiernos mercantilistas que hemos tenido, han maltratado irresponsablemente a la PNP. El nuevo Gobierno debe empoderar democráticamente a la Policía Nacional y también diseñar una estrategia para enfrentar la expansión del narcotráfico donde el Vraem es el foco principal.
Solucionar la provisión de vacunas y fortalecer el sistema de salud: Finalmente, el nuevo Gobierno debe abordar lo extremadamente urgente, que significa tomar medidas de gerencia de alto nivel para que la población sea vacunada en el menor tiempo posible, y se inicie un fuerte proceso de fortalecimiento de la salud pública, retomando la megainversión que hubo en el sector hace 15 años.
¡El pueblo del Perú vencerá!

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