¿Vizcarra recibirá una sanción en las urnas? Posiblemente no. 45 días preelectorales en el Perú son una eternidad. Salaverry, con quien comparte lazos indisolubles basados en la deslealtad y la traición, ha decidido que ya no lo acompañará en su recorrido por el país. Vizcarra se inscribió al Congreso con el GRAN número 1, a pesar de su largo historial de cuestionamientos y mentiras. Su vacunación anticipada es solo una raya más al tigre, sin embargo, quedar al descubierto sacó su mayor vileza. Somos Perú, el partido que lo aupó aparenta estar dividido. Tienen que hacer algo de finta, levantar la voz e intentar desmarcarse, pero simplemente no tienen ninguna fuerza o Vizcarra les sabe demasiado. ¡Un saludo a la bandera! Y posiblemente saldrá elegido porque muchos peruanos aún conservan una venda en los ojos.

Las investigaciones siempre avanzan y retroceden, reciben titulares y luego desaparecen, y como hoy el día a día está más complicado que nunca, las elecciones han pasado a segundo plano. Habrá mayor ausentismo y como siempre un 25% irresponsablemente decidirá en la cola de votación, basado en comentarios circunstanciales o alarmistas de algún desconocido. Así se vota en el Perú.

Mazzetti fue la última ministra de Salud de Toledo e inmediatamente después designada ministra del Interior en el gabinete Del Castillo. ¿Movida audaz de AGP? Quizás, pero al final, se trataba de una neuróloga aferrada al poder, que aceptó un cargo de confianza en otra cartera, que le era absolutamente desconocida y en diferente gobierno. La memoria es frágil en el Perú, por eso seguimos cometiendo los mismos errores. Cuando Vizcarra la designó en reemplazo del sádico e impresentable Zamora, fue recibida con los brazos abiertos y los adjetivos más generosos. Nadie recordó que esta señora era ya una política, la medicina y la vocación de servicio eran atributos secundarios.

Nunca salió por la puerta grande. Renunció a la cartera del Interior en febrero del 2007 como consecuencia de una investigación por la compra sobrevaluada de 469 camionetas para la PNP, sumada a una investigación por la adquisición de ambulancias durante su gestión en el MINSA. Hace pocos días dimitió por un escándalo sin nombre, fruto de haber sellado esa repulsiva alianza entre el cinismo y la mentira. Reincidencia tras reincidencia. Y eso que la prensa no dio mucho rebote a las denuncias de EsSalud por los extraños favoritismos del MINSA en la distribución de las primeras 300,000 vacunas. Argollas repudiables que muchos pasaron por alto.

Quizás hoy con el horror que vivimos, no es el momento más indicado pero presidentes, ministros y funcionarios públicos tienen que rendir cuentas por el pésimo manejo de la pandemia. Son responsables de cada error cometido.

El 28 de julio no es el día de su liberación. Tiene que hacerse una investigación exhaustiva. Inaceptable que a pesar de la cuarentena se sigan infectando y muriendo el mismo número de personas. Si tenían miedo a tomar decisiones, a comprar camas UCI, a adquirir OXIGENO, si la burocracia y las regulaciones los dejaban cruzados de brazos, pues que ahora tengan pánico a responder, por ser cómplices de un execrable asesinato social.