No ven, no escuchan y no hablan.

El significado de los tres monos sabios tradicionalmente se ha entendido como no querer ver el mal, no querer escuchar el mal y no querer decir el mal. Aplicado a nuestra realidad, significa rendirse al sistema, no querer ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción, esa es la triste realidad que estamos experimentando.

Mientras la pandemia amenaza con desbocarse y la economía ha entrado en un franco deterioro, nuestras autoridades, en especial los órganos electorales, se hacen de oídos sordos al clamor popular para que se divulguen los listados de los electores que votaron en la segunda vuelta electoral para saber la verdad de lo que se ha hecho constar en las actas de votación de cada mesa y así poder legitimar al nuevo gobierno.

En este contexto, el tipo de cambio continúa su ascenso incontenible a pesar de las intervenciones sostenidas del Banco Central y ya bordea los cuatro soles por dólar (ver gráfico del tipo de cambio). Por su lado, la bolsa de valores de Lima ha perdido entre enero y junio más de 60,000 millones de soles de capitalización bursátil. La fuga de capitales se viene acelerando y se estima que ya bordean los 13 mil millones de dólares. En lo que va del año, a pesar de los mejores precios de los minerales, se han perdido más de 2,000 millones de dólares de reservas internacionales. El Sistema Privado de Pensiones ha perdido alrededor de US$ 3,000 millones como consecuencia de las medidas aprobadas por el congreso. Los precios de los productos esenciales como el pollo y los combustibles han comenzado a subir. Mientras tanto la demanda promedio de electricidad que es el indicador más cercano del nivel del PBI apunta a un estancamiento respecto a los niveles prepandemia (ver gráfico de demanda de electricidad).

En este escenario de incertidumbre política, el reciente Reporte de Inflación del BCRP proyecta un escenario sumamente optimista para lo que resta del 2021 y el 2022. En esta proyección destaca la apreciación del sol en lo que resta del año y el mantenimiento del tipo de cambio para el 2021. Los niveles de inflación proyectados no guardan relación con el recrudecimiento de la inflación a nivel mundial ni con la devaluación del sol que viene ocurriendo producto de la incertidumbre política.

Las autoridades en lugar de hacer caso al clamor popular manifestado en multitudinarias marchas de protesta y en encuestas que revelan porcentajes superiores al 65% de sospecha de irregularidades en la segunda vuelta electoral, han preferido optar por el camino de la leguleyada para impedir que se conozca la verdadera voluntad popular. En este esfuerzo no han vacilado en recurrir a disposiciones que contravienen la Constitución. Lo que no se dan cuenta, o no quieren admitir, es que con este tipo de medidas están deslegitimizando al eventual nuevo gobierno y por tanto perennizando la división entre peruanos y la incertidumbre económica. Con un gobierno deslegitimizado, difícilmente se darán las condiciones para atraer inversión y evitar la fuga de capitales.

Las flagrantes irregularidades cometidas por el partido Perú Libre que incluyen financiamiento irregular de la campaña política y la autorización de candidatos al Congreso con vínculos con el terrorismo y el narcotráfico han sido sospechosamente autorizadas por las autoridades electorales. Por su parte las autoridades electorales han sido elegidas en procesos poco limpios que inclusive, como en el caso del JNE, no se han constituido en su integridad como lo manda la Constitución. La renuncia de miembros connotados del tribunal de ética del JNE primero y la reciente renuncia de uno de sus miembros han puesto en evidencia la manifiesta parcialización de los organismos electorales en favor de uno de los candidatos.

Ante la avalancha de irregularidades y denuncias sobre la segunda vuelta electoral, lo racional sería que el Gobierno pida una auditoría del proceso electoral por un ente independiente internacional que contrastando los listados de los votantes con los padrones del Reniec y los resultados de las actas de cada mesa permita transparentar la verdad de lo ocurrido en la segunda vuelta electoral.

Sin embargo pareciera que las autoridades en lugar de optar por la vía racional han optado por la fabricación de cortinas de humo que distraigan la opinión pública nacional e internacional en un vano intento de ganar tiempo para impedir que se sepa la verdad de lo ocurrido en la segunda vuelta electoral y consagrar contra viento y marea como presidente a un candidato con vinculaciones con el narcotráfico y el terrorismo. Ha llegado el momento que los gremios empresariales, los colegios de ingenieros, clubes departamentales y demás asociaciones se pronuncien a favor de la auditoría de la segunda vuelta que es la única alternativa para que se respete la voluntad popular. No más tres monos sabios. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).