Columnista - Luis Garcia Miró Elguera

Absoluta falta de legalidad

Luis Garcia Miró Elguera

13 jun. 2019 03:20 am
A+

Dos ejemplos del caos peruano.

1) El presidente del Congreso, entregado a las fauces de aquella progresía marxista que controla el Poder Ejecutivo, la Fiscalía y el Poder Judicial, intenta zafarse de una grave denuncia por falsificar y/o trucar informes relativos a supuestas visitas a La Libertad, cumpliendo el protocolo de la semana de representación que manda el reglamento del Legislativo. Daniel Salaverry pretende desmentir, sin sustento, al programa ‘Panorama’ que diera a conocer semejante caso de corrupción y que, ante la osadía del Salaverry de impugnar aquella denuncia, ha decidido ampliar su informe anterior agravando así la situación de este congresista –hoy oficialista– que fue electo dentro del grupo congresal parlamentario Fuerza Popular. En síntesis, el presidente del Legislativo manipuló fotos sobre sus alegadas visitas pagadas por el Congreso, ¡y simplemente no le pasa nada! Hay más. Acatando consignas de los titiriteros del Gobierno, Salaverry interpuso una acción de amparo ante un juzgado de La Libertad procurando evitar que lo sancione la Comisión de Ética del Parlamento. El colmo, el presidente del Poder Legislativo pide a un juez que lo defienda (….) ¡del Poder Legislativo! Por si fuera poco, Salaverry consiguió que la juez Tatiana Pedemonte del Río diese trámite preferencial a su demanda, tramitándola con extraordinaria rapidez mientras esa misma magistrada tiene meses empollando otros expedientes. Claro, de personas que no son influyentes. El miércoles 29 de mayo el abogado de Salaverry tramitó el expediente 1986 ante la citada juez; el mismo miércoles la demanda fue admitida, y al día siguiente Salaverry estaba notificado. ¡Una magistrada privilegiando escandalosamente a Salaverry! Pero ni Transparencia ni ONG alguna de la progresía marxista –que alegan resguardar la imparcialidad de los juzgadores– dicen una sola palabra.

2) Domingo Pérez, fiscal predilecto de la progresía marxista que mantiene secuestrado al presidente Martín Vizcarra, viola en forma grosera la ley y el reglamento que regulan las funciones del cuerpo de fiscales del Ministerio Público. ¡Y tampoco le pasa nada! En efecto, los fiscales están prohibidos de inmiscuirse en funciones políticas y de hacer declaraciones del mismo carácter. Menos, por supuesto, de hacer política. Pero el fiscal Pérez tuvo el atrevimiento de pronunciarse públicamente, minutos después de que la Comisión Permanente del Congreso rechazara el antejuicio político contra el ex fiscal de la Nación Pedro Chávarry. En efecto, producida la votación Pérez apareció en un canal vendido al Gobierno, exigiéndole al presidente Vizcarra que presente la cuestión de confianza ante el Congreso. Este trámite, como se sabe, es el primer paso para clausurar un poder del Estado. En este caso el Legislativo. Entonces, ¿acaso no es hacer política que un fiscal de tercer nivel exhorte al jefe de Estado a clausurar el Congreso de la República? Peor aún, ¿acaso no es punible que un fiscal induzca al primer mandatario a disolver un poder del Estado? ¿En qué país del planeta, donde supuestamente imperan el Estado de Derecho y el sistema democrático, puede permitirse semejante atentado golpista, y que el responsable, en este caso el fiscal Domingo Pérez, quede impune?

Post Relacionados

La quiebra del sistema

Con un marxista declarado a cargo del Ministerio de Salud -en el momento más álgido de la historia sanitaria nacional- es evidente que las soluciones que proponga vendrán cargadas de propósitos subalternos, para validar sus principios ideológicos y coincidir con la política oficial de acabar con el “sistema”. Demolición que viene ejecutando este régimen que

El más vil de los oficios

El presidente Vizcarra, eso ya se sabe, maneja el país “como le gusta a la gente”. Vale decir, de acuerdo a las encuestas. Más propiamente, a “sus” encuestas. Aquellas que, solícitamente, le elaboran unas “firmas de sondeo” contratadas por la prensa corrupta que el Gobierno manipula con su dinero, amable lector, pagándole millones de soles

La peste, Camus 1947

El País publicó un comentario sobre La Peste (Camus 1947), diciendo que la pandemia Covid-19 la ha colocado entre los títulos más buscados del momento. La nota analiza aquella “Exhortación a los Médicos de la Peste”, brillantemente redactada por el autor. Cae a pelo, en estos tiempos de desconcierto y alarma. Según el artículo “Los