Luis Garcia Miró Elguera

Luis Garcia Miró Elguera

EL MUNDO AL REVÉS

Acerca de Luis Garcia Miró Elguera:



Indignante tráfico de videos/audios

Carlos Morán, el ministro del Interior, es un destacado General de la Policía Nacional. Integró el Grupo Especial de Inteligencia que apresó a Nelly Evans y Abimael Guzmán; laureado por sus investigaciones ligadas al Lavado de Activos, y fue Jefe de Dinandro. Una trayectoria impecable fruto de su sólida ética profesional.

Recientemente, mortificado por circunstancias que cada vez son más escandalosas en torno a las malversaciones que ocurren alrededor de grabaciones de videos, fotos y/o audios -relacionadas a procesos que se encuentran en plena investigación a cargo de la Fiscalía- Morán declaraba de manera enfática: “La Policía Nacional no filtra audios (efectuados a través de los equipos ni Constelación), porque siguen una cadena de evidencia bajo sanción penal por eso. El fiscal podría inmediatamente recurrir a una acción coercitiva con la policía. Nunca ha habido una denuncia contra policía; ninguna acción contra la Policía. Entonces, la Policía está al margen de esas imputaciones.” Se refería así a los rumores esparcidos por sectores oficiosos ligados al Ministerio Público, insinuando que dichas grabaciones –dirigidas deliberadamente a perjudicar en forma delictiva a quienes son opositores al régimen Vizcarra y, por el contrario, a beneficiar a los amigotes del jefe del Ejecutivo– provendrían de la Policía Nacional. A la Fiscal de la Nación Zoraida Ávalos, no le quedó sino intentar esquivar aquel disparo. De manera apresurada –por cierto prepotente– dijo que: “Los registros (audios, videos, fotografías, etc.) no salen del Ministerio Público. Debe ser de la policía”. Por línea de carrera, la confianza en el General Morán rebasa amplísimamente, pues cualquier probabilidad de certidumbre de la encargada del Ministerio Público, entidad responsable del acopio y archivo –extrícto, obligatoriamente secreto– de todas aquellas reproducciones gráficas, visuales y auditivas, etc.

La enérgica declaración del general Morán se convertiría en misil dirigido a la línea de lotación de la Fiscalía, entre cuyo organigrama anidan unos fiscales que han falseado su profesión pervirtiendo los recursos obtenidos por el Estado como evidencias sobre posibles delitos. Al extremo de convertirlos en metodología de intimidación –chantaje, más propiamente– para forzar declaraciones de los investigados, extorsionar a testigos y autoridades (civiles y judiciales) que pudiesen favorecer al acusado. En conclusión, para retorcer la Justicia corrompiendo la tarea de la Fiscalía, apelando a determinadas prácticas vetadas, abusivas, ilegítimas e inconstitucionales. Destaca entre este menú de novedades el recurso de la confesión sincera a la que se someten los investigados, imputados, testigos, etc.

Táctica peligrosísima en una ciudadanía que hasta estos días sigue enviciada por esa vieja, intrínsica, cuasi genética tendencia a la corrupción. En consecuencia, recurrir al proceso de terminación anticipada en los litigios penales a través del ejercicio de la confesión sincera, implica posibles riesgos para la sociedad. Porque no existe confianza plena en la Fiscalía –peor aún en determinados fiscales– ni tamposo en ciertos investigados o imputados. Como venimos comprobando a través de sendos procesos por corrupción.

El tráfico de audios y videos es hoy un negocio criminal con el cual trafican esa prensa encanallada y esas oenegé corrompidas, ambas sometidas al ucase del oficialismo.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Prima de Nadine blindó a Odebrecht

Prima de Nadine blindó a Odebrecht